La deflagración de material explosivo ilegal almacenado en una vivienda de la provincia norteña china de Shanxi acabó el jueves con un saldo de 47 muertos y más de 20 heridos, según informó ayer la agencia Xinhua. El accidente tuvo lugar a las 6.30 horas -las 22.00, en España- en el municipio chino de Dongzhai, dentro del distrito de Ningwu.
Según las investigaciones preliminares, el suceso se inició con un incendio y, cuando los vecinos trataban de extinguirlo, se registró la explosión, que causó la muerte en el acto a las personas congregadas.
Más de 200 bomberos, policías y agentes de seguridad siguen trabajando para retirar los escombros, en busca de posibles supervivientes. El secretario del Comité Provincial de Partido Comunista, Zhang Baoshun pidió que se ponga el máximo esfuerzo en las labores de rescate y prometió que los responsables serán castigados según la ley.
Fuentes del Ayuntamiento del distrito de Ningwu no quisieron revelar más detalles debido a la nueva Ley de Emergencias, que restringe el contacto de los funcionarios con los medios y que multará a aquellos que revelen este tipo de información sin autorización.
La provincia de Shanxi, conocida como 'el mar de carbón' y principal productora de este mineral del país, está acostumbrada a este tipo de sucesos, ocurridos normalmente en los pozos hulleros o en almacenes ilegales de explosivos utilizados en minería. En lo que va de año se habían producido ya otros dos accidentes de este tipo en distintas zonas de la provincia, con un balance de 44 muertos y varias decenas de heridos.