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Sábado, 8 de julio de 2006
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POLÍTICA
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EA retrasa su decisión sobre el futuro de la coalición con el PNV
La formación abertzale demorará a principios de septiembre su asamblea nacional
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Eusko Alkartasuna apurará el tiempo que se ha dado para dilucidar si concurre o no en coalición con el PNV a las elecciones municipales fijadas en mayo del próximo año. La ejecutiva comandada por Begoña Errazti, que aún no ha adoptado una decisión sobre su futuro electoral, podría decantarse a lo largo de este mes de julio y demorará a la primera semana de septiembre la convocatoria de su asamblea nacional, según confirmaron a este periódico fuentes de la dirección abertzale. El inicio del nuevo curso político es el límite máximo que el PNV ha concedido a sus socios para que se posicionen y poder empezar a preparar con margen suficiente las listas de candidatos, tanto si ambas formaciones reeditan su alianza como si acaban presentándose por separado.

Aunque su intención primera era dejar zanjado este asunto antes del verano, la cúpula de EA no ha cerrado su debate interno sobre la conveniencia o no de repetir la coalición con los peneuvistas y ha optado por aplazar a septiembre, dado que el período vacacional ya ha comenzado, la cita de su asamblea nacional, el órgano que debe refrendar la determinación que tome la ejecutiva. Los peneuvistas, que confiaban en conocer en breve la postura de sus socios de Gobierno, están evitando dar la imagen de que les apremian e inisten en que son respetuosos con la reflexión «seria» que han emprendido. Pero el PNV, convencido de que la cooperación en las urnas del nacionalismo institucional sigue siendo válida, tampoco quiere que la incógnita sobre el porvenir de la coalición se convierta «en una serpiente de verano», en palabras de un dirigente jeltzale.

El dilema

Begoña Errazti, a punto de emprender un viaje de trabajo a Estados Unidos, y su equipo tienen ante sí un complicado dilema en un escenario novedoso, además, por las fuertes expectativas suscitadas sobre el final definitivo de la violencia. En los últimos meses, las actitudes y las manifestaciones públicas de Errazti y su círculo de confianza parecían inclinar la balanza hacia la posibilidad de que Eusko Alkartasuna se la jugara en solitario en las municipales, una hipótesis que sus partidarios sustentan en varios argumentos: entre ellos, que el proyecto abertzale y socialdemócrata de EA tiene cabida en una eventual Euskadi en paz; que ese logro reajustará el mapa político y permitirá entendimientos vedados por la violencia; y que la actual estrategia del partido es difícilmente compatible con la del PNV de Josu Jon Imaz.

Frente a este criterio se sitúa el de aquellos que creen que son, precisamente, las nuevas circunstancias las que justifican la coalición y temen, al tiempo, que EA acabe fagocitada en un enfrentamiento en las urnas de los peneuvistas y Batasuna si opta por concurrir por su cuenta y riesgo. El líder de la formación abertzale en Guipúzcoa, Iñaki Galdos, es la voz que con más nitidez se ha pronunciado en favor de repetir la alianza. Una posición por la que se inclinarían también, según distintas fuentes consultadas, dos militantes con peso específico y una estrecha relación con Ibarretxe: el consejero de Justicia y 'hombre fuerte' de EA en el Ejecutivo, Joseba Azkarraga, y el ex lehendakari Carlos Garaikoetxea.



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