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Sábado, 8 de julio de 2006
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SOCIEDAD
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El hospital de Cruces realiza el primer trasplante de riñón con donante vivo
La paciente, una mujer de 41 años que llevaba dos sometida a diálisis, se recupera tras recibir el órgano de su marido
Después de dos años sometida a diálisis y de seis horas de intervención en el quirófano, por fín ha conseguido un nuevo riñón. La operación se llevó a cabo el pasado 27 de junio en el hospital de Cruces, un centro que cuenta con una amplia experiencia en transplante renal, con más de 2.300 intervenciones realizadas. La novedad reside en que el suyo es el primero procedente de donante vivo -en este caso, su marido- que se ha realizado en el País Vasco. Tanto el donante como la receptora se encuentran en «perfecto estado» y pendientes del alta médica.

La paciente, de 41 años, y su esposo tenían muy buena compatibilidad inmunológica, lo que también ha contribuido a los buenos resultados del proceso. Hasta el momento se buscaba en estas intervenciones el mayor parentesco genético posible para evitar el rechazo del órgano trasplantado. Pero ahora «en todo el mundo se está tratando de ampliar este círculo de posibles donantes a gente que no esté emparentada, como la pareja del receptor», señala el doctor Lampreabe Gaztelu, jefe del servicio de Nefrología del hospital vizcaíno.

El proceso

Antes de realizar este tipo de operaciones hay que someter a los candidatos a un análisis exhaustivo para certificar su idoneidad. Sólo en este caso puede llevarse a cabo la operación. Una intervención larga -que en el caso de la paciente de Cruces se ha prolongado durante seis horas y media- y complicada -en ella han participado unos 20 especialistas-.

La más delicada de las diferentes fases de la operación fue la extracción del riñón del donante. Este tipo de programa, señaló el consejero, no deja de tener «ciertas desventajas», como una posible morbilidad del donante que, a su juicio, es «perfectamente asumible». Los grandes adelantos en la tecnología y la amplia analítica realizada al principio del proceso consiguen una rápida recuperación de donante y receptor, que en pocos días puedan volver a sus hogares.

Visto el éxito de este trasplante, ya está pendiente otro candidato para ser intervenido en los próximos meses, y hay otros dos en fase de evaluación. Sanidad estima que en los próximos ejercicios se llegue a intervenir a cuatro o seis enfermos por año, para llegar más adelante a 10 ó 15.

Hoy por hoy, los programas de donación-trasplante de órganos y tejidos suponen una actividad habitual en la comunidad autónoma, donde la probabilidad de recibir un órgano es una de las «más elevadas» del mundo y las listas de esperas para trasplante renal se encuentran entre las «más bajas», dijo Inclán. «Estos resultados son posibles gracias a la alta tasa de donación de Euskadi».



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