Una de las joyas más emblemáticas de Vitoria, la catedral de Santa María, lucirá su mejor cara este verano. Los visitantes que acudan en las próximas semanas a conocer el templo gótico y las complejas labores de restauración a las que está sometida desde hace años podrán admirar también renovada policromía del pórtico. En esta labor se han invertido 641.000 euros. Los trabajos se han centrado en recuperar uno de los nervios fundamentales. Tenía la piedra degradada, por lo que fue necesario desmontar una parte de la bóveda central y realizar varias inyecciones de material especial para consolidarlo.
No es la única novedad que se podrá apreciar en las incursiones guiadas que se lleven a cabo durante la temporada estival. Y es que la imagen exterior de la catedral también va a evidenciar cambios, ya que «van a empezarán los trabajos estructurales de la torre y el pórtico», avanzó el director general de la fundación, Gonzalo Arroita. Por ello, el cantón de Santa María se convertirá, a partir de este lunes, en un auténtico taller al aire libre.
Otro de los atractivos que ofrecerá el templo tendrá como escenario la plaza de la Brullería, donde se quiere crear un espacio museístico dedicado a los ritos funerarios propios de la Edad Media.
Toda esta actividad se completará con una iluminación vanguardista y nuevas señales con los que se busca regenerar el entorno de la catedral. Al alumbrado del conjunto monumental que conforma el Casco Medieval se sumará ahora el de la torre de la catedral. La colocación de focos la hará visible desde todos los puntos de la ciudad como si se tratase de un faro centenario.
Eso no es todo. La Fundación Santa María pretende, además, ahondar en el aspecto histórico del recorrido. «A lo largo de las próximas semanas y meses abordaremos estas cuestiones desde un punto de vista divulgativo», destacó Arroita.
Ampliación de horarios
Los responsables del proyecto de rehabilitación del templo confían en que todas estas novedades puedan ser apreciadas por más de 30.000 visitantes durante este verano. «Ya tenemos casi 8.000 reservas hasta septiembre», afirmó el director general. No obstante, «por estas fechas ampliamos los grupos e incluso los horarios, si es necesario, para que nadie se quede sin verla», agregó.
De cumplirse estas previsiones veraniegas, el nuevo destacamento de visitantes se sumaría a las 43.471 personas que ya han desvelado las maravillas del templo gótico en el primer semestre del año. Esta cifra supone un 10% más que en el mismo periodo de 2005. De ellos, el 45% son vascos, el 45,5% del resto de España y un 9,5% extranjeros. En su mayoría ingleses. «Es un momento clave para que despegue el turismo alavés y debemos aprovecharlo», concluyó Arroita.