El grupo vitoriano de música del estilo de Nueva Orleans, Steamboat Jazz Band, pasó la tarde del domingo en las campas de Armentia, escuchando la música del 'picnic' pero por la noche tenía su propio concierto en el Alkartetxe. Pero aparte de oír a los músicos en las proximidades de la basílica, aprovecharon su presencia allí para quedar, para la noche, con los músicos de las bandas contratadas por el festival.
Los artistas no faltaron a la cita. En la barra y ante sendos cubatas, el trompetista Wynton Marsalis y el clarinetista Michael White discutían sobre el papel pautado los entresijos de la suite que el trompetista dedica a Vitoria y que estrenará el próximo miércoles. Marsalis tarareaba y daba palmas para marcar el ritmo, y White aprobaba asintiendo con la cabeza.
Mientras tanto, Earl Bonie -clarinetista- y Mike Fulton -trompeta-, los dos de la banda Dukes of Dixieland, se habían unido a los músicos vitorianos. Poco después, Igor Olalde tuvo que prestar su trombón a Ben Smith y Jon Sánchez su tuba al inmenso, por tamaño, intérprete del helicón Kerwin James, de la marching band The New Birth Brass Band. Con una cerveza en la mano, mientras escuchaban la música, Íñigo Zárate, de la organización del festival y percusionista y contrabajista aficionado, conversaba y recibía enseñanzas del bajista profesional Everett Link. Sin embargo, éste confesó al principio de la conversación que llevaba «cuarenta años tocando junto a Richard Taylor en la misma banda (los Dukes). A lo mejor, algún día de estos aprendemos».
A la batería se sentó Shannon Powell, que también cantó, así como Lucien Barbarin, trombonista y voz de la banda The Spirit of New Orleans. Barbarin no tocó, pero además de cantar bailó con entusiasmo y con todas las chicas que se prestaron a ello, como la madre del trombonista Igor Olalde, Trinitxu Ibáñez de Gauna.
Varios músicos más de las distintas formaciones prefirieron quedarse en los bancos de la calle San Prudencio, disfrutando de la noche