Rodolfo Bodipo utilizó ayer el altavoz de su comparecencia pública de despedida como amplificador de las quejas y acusaciones que gran parte de la plantilla ha rumiado en el ámbito privado durante las dos últimas temporadas. Después de recordar que Dmitry Piterman le hizo «la vida imposible» en las negociaciones para su reciente traspaso al Deportivo de La Coruña, en lo que se antoja el verdadero detonante de su tardía explosión verbal, el delantero cargó sin contemplaciones contra el presidente albiazul. Hasta asegurar que se sentía en la «obligación de advertir a los socios» que mientras se mantenga la «dictadura» del máximo accionista «los problemas van a continuar y el club corre peligro».
En un repaso a su etapa albiazul, Bodipo aseguró que tras aceptar la propuesta alavesista hace dos temporadas «rechazando otras superiores de Primera» se incorporó a un proyecto que le parecía «atractivo». A partir de ahí, llegó el desengaño. «La cruda realidad es que ese proyecto se ha venido abajo día a día porque está en manos de una persona que lleva las cosas de forma egoísta y nunca ha mirado más intereses que los suyos». En su opinión, las decisiones de Piterman «han sido una carga muy pesada que ha minado mi moral y la de mis compañeros de vestuario» en el intento de buscar una permanencia «que no conseguimos pese a nuestros esfuerzos». En definitiva, responsabilizó directamente al presidente del descenso a Segunda.
A partir de ahí desgranó sus quejas. Le acusó de «una falta de profesionalidad terrible» a la hora de dirigir deportivamente al equipo y aseguró que la plantilla «era consciente de que el trabajo que se estaba haciendo era disparatado en cuanto a los aspectos físicos, tácticos y técnicos: inapropiado para un grupo de futbolistas». Una realidad que otros jugadores alavesistas ya habían dejado entrever en los últimos meses con denuncias públicas más o menos veladas. Bodipo englobó los problemas en una frase: «Todos hemos estado sometidos a la dictadura de Piterman».
«Ambiente crispado»
Por ello considera que tras su traspaso al Deportivo no puede decir que deja «el club en buenas manos» y considera que el Alavés se queda además con un «ambiente crispado» dentro del vestuario. El delantero recordó que en este momento existen denuncias por impago ante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) «incluso de jugadores que tiene varios años de contrato». En su opinión, la actitud general de la plantilla durante este verano, resume lo que sucede en el día a día albiazul. «La gente se quiere marchar de un club histórico como el Alavés; con eso se dice todo», matizó.
Pese a todo, se mostró «seguro» de que los jugadores que permanezcan en el equipo el nuevo proyecto de Segunda División «separarán la dictadura de Piterman de su trabajo profesional y lo darán todo por esta camiseta».
Bodipo, que reiteró durante toda su comparecencia el «agradecimiento» a la afición albiazul «en un año de sufrimiento para todos», también terció en algunas cuestiones económicas de su fichaje por el Dépor. En concreto, afirmó que «en condiciones normales» los 2,5 millones obtenidos por el club por su traspaso «deberían ayudar» a estabilizar la economía de la entidad. Sin embargo, destacó que con este dinero «en manos del señor Piterman, no sabemos lo que puede pasar».
El ya ex alavesista apuntó asimismo que llegó «gratis» al Alavés en verano de 2004 y ha perdonado «un año entero» de contrato para conseguir desligarse del club vitoriano. En concreto, subrayó que en esta campaña ha recibido sólo «ocho mensualidades». Según fuentes solventes, Bodipo ha perdonado más de medio millón de euros en esta operación. «He podido escapar y esta persona ha desaparecido de mi vida deportiva», se congratuló pese a todo.
El delantero sevillano también quiso aclarar algunas circunstancias que rodearon la última temporada, como el veto informativo que impuso Piterman y donde el presidente aseguró contar, entre otros, con el apoyo del delantero. «No participé en ningún veto. Cuando consideré oportuno no hablar fue para que mi imagen no sirviera de escudo protector para una persona a la que los aspectos democráticos de nuestra sociedad le traen sin cuidado», afirmó. Eso sí, durante la campaña el delantero tampoco negó estar de parte del presidente en esta iniciativa.
«Habrá insultos»
Bodipo también aseguró que con su comparecencia pública deja zanjada la 'cuestión Piterman'. Es más, augura que habrá «insultos, mentiras y provocaciones» por parte del presidente en su respuesta a estas manifestaciones. Si se da el caso, «no responderé», precisó.
El jugador sevillano no quiso despedirse sin aclarar que sus declaraciones llegaban porque «debía una explicación» a los aficionados albiazules por su marcha al Deportivo.
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