La Comisión europea impondrá mañana sanciones diarias a Microsoft por una situación continuada de abuso de posición dominante, no suficientemente corregida por la empresa a pesar de los incesantes requerimientos que la han sido formulados por el Ejecutivo comunitario.
La decisión de sancionar a Microsoft fue adoptada ayer durante la reunión de un comité consultivo que congregó en Bruselas a representantes de 19 de los 25 socios de la UE con personal de la Dirección General de la Competencia.
Aunque la Comisión es soberana a la hora de establecer sanciones de estas características, dadas sus competencias exclusivas en la materia, en la reunión del comité consultivo se procedió a una votación, que se saldó con un apoyo unánime a la propuesta de cuantía presentada por la Comisión.
Es muy poco frecuente que una propuesta de estas características coseche la unanimidad entre los Estados miembros.
La determinación sin fisuras de los 25 en este expediente muestra que las presiones ejercidas por Microsoft sobre todos y cada uno de los socios comunitarios no han surtido el efecto deseado por la empresa.
Hasta dos millones al día
La comisaria Kroes, responsable de Competencia, hará público mañana, en conferencia de prensa, el monto de la sanción. Tiene de margen hasta dos millones diarios, tope máximo para la multa que la Comisión definió el pasado 22 de diciembre, cuando la comisaria estimó que la respuesta de Microsoft a la primera decisión sancionadora de marzo de 2004, era inadecuada e incompleta y le exigió una satisfacción inmediata de sus requerimientos.
En marzo de 2004, la Comisión estimó que Microsoft ejercía una posición dominante ilegítima sobre su competencia, al dificultar el diálogo entre ordenadores equipados con su sistema operativo Windows Server y los de otros fabricantes de software.
La Comisión entendía que el dominio que Microsoft ejercía sobre las intercomunicaciones entre ordenadores, vía los propios sistemas operativos y los protocolos que regulaban esas comunicaciones, no se atenía a derecho comunitario.
Estimaba, además, que la estrategia adoptada por la compañía de difundir aplicaciones de uso específico, como el programa Media Player dentro del propio sistema operativo, comprometían el margen de maniobra de empresas que basaban su negocio en ofertas alternativas, como Real Player.
Establecida su apreciación, el Ejecutivo comunitario impuso una multa histórica de 497 millones de Europa Microsoft, que ha sido recurrida por la empresa, la vista de cuya causa tuvo lugar el pasado abril ante el Tribunal de Primera Instancia de la UE. La sentencia se conocerá dentro de varios meses.
Las sanciones que Bruselas impondrá mañana a la empresa se justifican porque Microsoft no ha dado los pasos necesarios para corregir su posición dominante.