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Martes, 11 de julio de 2006
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SOCIEDAD
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Confinadas para prevenir la gripe aviar 500 aves de corral criadas cerca de Salburua
Analizan dos ejemplares muertos hallados junto al humedal alavés La cepa del H5N1 es la misma que la detectada en la República Checa
Confinadas para prevenir la gripe aviar 500 aves de corral criadas cerca de Salburua
CONTROL. Un biólogo analiza una de las aves del humedal alavés de Salburua, en el que se han redoblado las tomas de muestras para enviarlas al laboratorio. / EL CORREO
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No pueden trasladarse, pero además deben estar confinadas en un recinto vallado, para evitar el contacto con las aves salvajes que sobrevuelan la zona. La Diputación alavesa transmite esta máxima a los propietarios de las 500 gallinas y patos de corral que residen en el entorno más próximo al parque de Salburua. Los ejemplares están en la zona «de protección»; es decir, en un radio de menos de 3 kilómetros del punto en el que apareció muerto el somormujo lavanco protagonista del primer caso de gripe aviar de España. Según confirmó el Ministerio de Sanidad el pasado viernes, el animal portaba el virus H5N1, la cepa más mortífera. A partir de ahí se dispararon todas las alarmas, aunque las autoridades insisten en que «no hay riesgo para la salud humana» porque es «una infección veterinaria».

La Diputación alavesa se encarga ahora de verificar que no hay más aves afectadas. Para ello, ha ordenado a los dueños de las 25 granjas que están en el primer perímetro de seguridad la aplicación de todo el protocolo. Tienen que poner techo -en este caso mallas- a los corrales que se encuentren al aire libre: hay que evitar todo contacto con el exterior para prevenir la extensión de la gripe aviar.

Los Miñones, que vigilan desde ayer los 13 kilómetros que rodean Salburua y que cuentan con el apoyo puntual de la Ertzaintza, comprueban que estas medidas se cumplen. Un total de 15 veterinarios y 35 guardas forestales completan el dispositivo, que ha duplicado la toma de muestras de animales. El domingo se recabaron dos y mañana habrá nuevos análisis. Los resultados se envían al laboratorio de referencia de Neiker.

Al mismo tiempo, el diputado foral de Agricultura, Eloy López de Foronda, anunció ayer que sus técnicos también han enviado a analizar los restos de 14 aves que han aparecido muertas en distintos puntos de Álava durante este fin de semana. Dos de ellas, detalló, estaban en las inmediaciones de Salburua, en concreto en Zurbano y en el polígono industrial de Betoño. No obstante, portavoces forales insistieron en trasladar un mensaje de «total tranquilidad» a la población.

Los técnicos explicaron a este periódico que dan por hecho que varias de estas aves murieron por causas «evidentes». Es el caso de una cigüeña encontrada bajo un poste de alta tensión en Luco o de un pato atropellado junto a una carretera de Aramaiona. También había gorriones: uno de ellos era una cría que se había precipitado desde un tejado. Otro pájaro «se había golpeado contra un cristal y estaba ensangrentado», matizaron. Pese a todo, López de Foronda agradeció la colaboración de la ciudadanía, «que nos avisa enseguida». Eso sí, descartó la existencia de algo parecido «a una psicosis colectiva».

El diputado confió en contar con los resultados del análisis de estas especies para mañana, día que se reúne la comisión interinstitucional vasca que vigila la progresión de la gripe aviar. Ese mismo día también habrá un nuevo encuentro en Madrid del Comité Nacional de Sistemas de Alerta Veterinaria, que decidirá si hay que tomar nuevas medidas de control.

Precedentes

Por otro lado, los expertos de la Comisión Interministerial de la gripe aviar revelaron ayer que la cepa que portaba el somormujo de Salburua es la misma que la detectada en la República Checa. Este virus es «muy similar» al que luego circuló por Grecia, Italia, Francia y Alemania, donde esta infección se transmitió sólo entre aves silvestres.

Tras aportar esta información, el director general de Ganadería, Carlos Escribano, vaticinó que la enfermedad se comportará en España «como en el resto de Europa, máxime sabiendo que tenemos la misma cepa». Por eso, confió en que los posibles contagios «se queden en el circuito silvestre». El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, insistió en que por ahora el virus encontrado en Salburua «es un caso aislado», aunque es preciso esperar: la enfermedad se incuba durante 21 días. «Nunca se ha bajado la guardia», zanjó.

Las llamadas a la calma fueron continuas. La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, pidió «tranquilidad» a la población y recordó que el virus «no afecta para nada a la ingesta de carnes y huevos».



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