La segunda propuesta de la promotota bilbaína en la feria de San Fermín, consistente en un enfrentamiento de una pareja contra un trío, Olaizola II y Beloki contra Retegi BI, Arretxe II y Errasti, tampoco funcionó. El partido mantuvo un cierto interés hasta el empate a siete. Luego se terminó decantando (22-14) a favor del dueto.
La rotura de relaciones entre las empresas principales, Aspe y Asegarce, en vísperas de la cita 'sanferminera' obligó a ambas a diseñar un cartel exótico y con poca fundamentación. El mismo se realizó más con el corazón, caliente por la quiebra de confianza entre las partes, que con la cabeza. Desafortunadamente la cancha ha venido a constatar el desaguisado.
El duelo ofertado por Aspe, Martínez de Irujo contra Del Rey y Laskurain, fue un auténtica ficción. El juego se precipitó en el barranco de los despropósitos y el único que se salvó de la quema fue el zaguero del dúo. En la madrugada de ayer el ensayo ofrecido por Asegarce también resultó un fiasco.
A Olaizola II y Beloki les duró el trío el tiempo que tarda en derretirse un cubito de hielo en una taza de café: catorce tantos. Hasta la igualada a siete, Retegi Bi, Arretxe II y Errasti, se compenetraron bien. Estuvieron correctamente posicionados sobre la cancha y su juego tenía sentido. Cargaban el peloteo hacía la zaga y acababan los tantos con determinación.
El zaguero azkoitiarra tuteaba al número uno de los cuadros largos de Asegarce y dirigía con mano férrea a los jóvenes delanteros. Errasti, sin embargo, fue perdiendo brillo en su pelotazo y el desafío se decantó de forma brutal hacía el lado del dueto (12-7). Ya no hubo concierto alguno. Todo lo contrario. Retegi Bi y Arretxe comenzaron a desafinar.
Cada uno tiró por su lado y la mayoría de las veces perdieron el sitio. Aimar Olaizola aprovechó el desbarajuste como él solo sabe hacerlo, y fue apuntillando los tantos brillantemente. La descoordinación fue la tónica dominante hasta la resolución final. En conclusión, otra prueba decepcionante.
Lo malo de todo este resquebrajamiento entre Aspe y Asegarce es que ha tenido la consiguiente repercusión en taquilla. Los aficionados a la pelota en general, y los navarros en particular, le han dado la espalda a la feria de San Fermín. Tanto en el festival de Irujo contra una pareja como en el de ayer, el frontón Labrit no ha registrado ni media entrada. Que tomen nota los mandatarios empresariales.
Triunfo de Leiza
La velada finalizó con un enfrentamiento en la 'jaula' entre Iñigo Leiza y Esain. El delantero de Lemoa, que aplicó ese juego eficaz que suele conducirle habitulamente al triunfo, acabó imponiendose al navarro, que exhibió excesivas lagunas, sin problemas (22-15). El vizcaíno se mete en la final del torneo.