El lehendakari, Juan José Ibarretxe, inició ayer una visita de dos días a Baja Silesia para allanar el camino en Polonia a las empresas vascas y estrechar las relaciones económicas y comerciales entre ambas regiones.
«Tanto las empresas vascas como las instituciones que estamos hoy aquí, venimos para compartir el proyecto de vida y las ambiciones de futuro de este país», declaró Ibarretxe tras la firma de una carta de intenciones con el presidente de Baja Silesia, Pawet Wrobleswski, que prevé la cooperación en ámbitos de interés común.
Portavoces del Gobierno Vasco precisaron que los sectores que más atraen a las empresas e instituciones del País Vasco y Baja Silesia son los de investigación, tecnología, energía y turismo.
En la breve comparecencia de prensa que siguió a la firma de esa carta de intenciones, Ibarretxe hizo un paralelismo de la estructura económica de Baja Silesia y el País Vasco, con predominio de la industria y los servicios y, en menor medida, del sector primario.
Destacó que ese paralelismo también se da en el ámbito político, en tanto que ambas regiones, dijo, comparten la pasión por el autogobierno, la Unión Europea y el fomento de la industria.
Wrobleswski, por su parte, confirmó que las experiencias de ambas regiones son parecidas y en ese contexto recordó que ambas atravesaron un período de fuerte crisis industrial.
El lehendakari, que viajó acompañado de la consejera de Industria, Ana Aguirre, dará el primer paso de esta nueva etapa de cooperación, hoy en una reunión con empresarios e inversores polacos, a quienes presentará un proyecto de plataforma de negocios.
La delegación vasca concluirá su estancia en Polonia con la visita a la nueva planta que la empresa Fagor abrió en Wroclaw.