El vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos, Pedro Solbes, asumió ayer en Bilbao el compromiso de una inmediata privatización de los astilleros públicos, después de que el proceso de adjudicación haya sufrido un considerable parón como consecuencia de la oposición de los sindicatos. Solbes, que se reunió en la capital vizcaína con un reducido grupo de empresarios, en un encuentro organizado por la patronal Confebask, quiso lanzar un mensaje contundente de 'punto final' a un proceso que se ha dilatado extraordinariamente en el tiempo -comenzó hace ahora un año- y que, según la opinión generalizada, corría peligro de malograrse.
El anuncio del vicepresidente se produjo minutos después de mantener un encuentro con el líder de los socialistas vascos, Patxi López, en el que precisamente habían debatido este mismo tema. Pedro Solbes dijo que de no hacese efectiva la adjudicación de los astilleros, correrían peligro los contratos comprometidos por los futuros propietarios, que ya han asumido compromisos de construcción de buques para los próximos años. Mientras el vicepresidente realizaba estas declaraciones en un hotel en Bilbao, a las puertas del mismo se manifestaba un grupo de delegados sindicales de ELA y CAT, contrarios a la privatización.
Garantías «suficientes»
También calificó como «suficientes» las garantías de cobertura salarial y de empleo que se han concedido a los trabajadores de estas empresas, hasta ahora dependientes del grupo público Sepi y que suponen un seguro prácticamente total para los próximos diez años. Durante este periodo, en el caso de que los astilleros entren de nuevo en situación de crisis y a pesar de que estén en manos privadas, el Estado abordaría jubilaciones anticipadas para los mayores de 52 años, al tiempo que pondría en marcha un proceso de recolocaciones para el resto.
Tras el compromiso público asumido por el vicepresidente, Sepi anunció que la adjudicación a los nuevos propietarios -la sociedad CNN será la que se haga con el control del astillero La Naval de Sestao- será aprobada en un consejo que se realizará el próximo martes, un día después de que los responsables del grupo público se reúnan con los sindicatos para comunicarles oficialmente la decisión. A partir de ese momento, el acuerdo deberá ser ratificado por el Consejo Consultivo de Privatizaciones, para ser formalizado definitivamente en un acuerdo del Consejo de Ministros.
Por otra parte, Solbes transmitió también su respaldo a algunas peticiones que le trasladaron ayer los dirigentes del PSE, entre ellas el compromiso de que el Gobierno central apoyará la candidatura de Euskadi como lugar de ubicación de un centro tecnológico conocido como 'fuente de neutrones por espalación', de ámbito Europeo. Por último, apuntó que «el Gobierno ve bien» la posibilidad de que la sede de la Comisión Nacional de la Energía se traslade a Bilbao, si bien aclaró que «es un tema que hay que estudiar con detalle para analizar las ventajas y desventajas».
En el encuentro con los empresarios, el presidente de la patronal Confebask, Miguel Lazpiur, reconoció que el País Vasco ha estado tan «centrado en la política, que ha distraído los esfuerzos de otros retos y necesidades acuciantes» y pidió a la Administración central y a la vasca, mayor «audacia» en las reformas que emprendan para crear un contexto competitivo.