Valderejo es un amplio y hermoso valle rodeado de paredones calizos perdido entre las montañas del extremo Noroeste de Álava, limítrofe con Burgos. Habitado desde época prehistórica, estuvo atravesado por una calzada romana que por Herrán, en Tobalina, cruzaba el desfiladero del Purón, subía por Ribera y Lalastra y se dirigía hacia Orduña.
La carretera nacional fue la puntilla para este confín alavés que sobrevivía de la ganadería y la agricultura de subsistencia. La zona se fue despoblando y en los años 60 del siglo pasado Valderejo estaba casi deshabitado.
1. El espacio protegido
Desaparecía una manera de vivir. Quedaba un valle bien preservado, verde, en la transición de los climas Atlántico y Mediterráneo. La Diputación de Álava decidió aprovechar esta biodiversidad y el 14 de enero de 1992 creó el Parque Natural de Valderejo.
En la actualidad se pueden visitar 3.496 hectáreas de espacio protegido. Los bosques constituyen 60% del total de la superficie vegetal, con predominio de pinos, encinas y hayas. Conserva cuatro pueblos en su interior: Lalastra, capital del Parque, Lahoz y los arruinados Villamardones y Ribera.
2. La Casa del Parque
La Casa del Parque ocupa en la antigua escuela de Lalastra, abandonada en la década de los 70 e inaugurada el 24 de marzo de 1995. En el Centro de Interpretación los guías nos ofrecen información sobre itinerarios señalizados.
Alrededor de la Casa del Parque hay un circuito didáctico que nos permite conocer cómo era la vida en Valderejo. Visitaremos el horno, el molino y el herradero. Hay un área para niños y una casa rural Mesón Valderejo 945353085 635707308. El otro restaurante está en Lahoz 629039250.
3. El buitre leonado
De la misma Casa del Parque salen dos senderos fáciles. Podemos caminar hacia el despoblado de Villamardones (2 km). En el siglo X existió el Monasterio de Santiago. Otro corto paseo nos llevará a Lahoz con iglesia de portada gótica y espadaña exenta.
La escasa presencia humana en la zona ha permitido la preservación la fauna salvaje. Las estrellas son los buitres leonados, que junto con los de Sobrón forman una gran colonia. Impresionan las evoluciones de estos grandes carroñeros. Les acompañan otras aves como águilas, cuervos y grajos.
En los claros de los bosques (hay que madrugar) es fácil sorprender a mamíferos como el corzo y el jabalí. En 1989, llegaron de Burgos los lobos.
4. Desfiladero de Purón
El Purón nace al norte de Lahoz y es el principal río del Parque. Su desfiladero ya fue utilizado por los romanos para penetrar desde La Bureba y Tobalina en los valles del Norte. De aquella época se han encontrado monedas y cerámicas.
Un paseo clásico es bajar al arruinado Ribera y realizar la travesía (ida y vuelta) a Herrán. Son tres horas de camino fácil. Del viejo pueblo sólo queda en pie la iglesia en cuyo interior se encuentran pinturas murales del arte gótico, protegidas por una reja.