La Diputación inauguró ayer la renovada travesía del pueblo de Ullíbarri-Gamboa que contribuirá a mejorar la seguridad vial. Las obras de esta carretera local, la A-3002, comenzaron en agosto del año pasado y han supuesto un desembolso de 850.036 euros. A lo largo de casi un año, estos trabajos han dotado a la vía de una acera por el borde izquierdo de dos metros y, además, se han instalado farolas, muros de hormigón y se ha creado una red de recogida de aguas pluviales que consta de ocho colectores.
«El tráfico en este tramo es elevado, con una media de 2.000 vehículos al día. Su sinuoso trazado y la estrechez de la calzada la convertían en una travesía muy peligrosa», destacó el diputado foral de Obras Públicas, Javier de Andrés. Además, destacó que tras la reforma «los vecinos pueden estar más tranquilos al contar con la acera, al igual que los ciclistas, ya que supone una continuidad al actual carril bici».
De Landa a Marieta
El proyecto para la renovada travesía, de 1.130 metros, se ha realizado para una velocidad máxima de 40 kilómetros y la calzada, de 7 metros, se ha dividido en dos carriles, además de contar con un arcén derecho de un metro.
No es la única novedad, ya que De Andrés anunció que la mejora de los seis kilómetros que unen Marieta y Landa comenzará, «con toda probabilidad, en otoño». La reforma integral de su firme y su trazado costará 3,4 millones.