Las aceras de Vitoria estarán más limpias a partir de ahora gracias a la máquina 'cazachicles'. El Ayuntamiento pone en marcha un año más su campaña para librar a las calles de la ciudad de un millón de gomas de mascar pegadas a baldosas y asfalto, según anunció ayer la concejala de Limpieza, la popular Idoia Garmendia. La edil presentó el 'gumbusters', un ingenio con ruedas que erradica a base vapor todo tipo de pegotes y graffitis.
Durante los próximos meses, dos operarios revisarán a fondo un total de 277 rincones de la ciudad sospechosos de albergar la mayor concentración de chicles pisoteados. En algunos, dicen los expertos, se acumulan hasta 200 unidades por metro cuadrado. Su ingenio mezcla vapor a presión con un producto químico que despega del pavimento hasta la goma de mascar más incrustada. «Los chicles son unos de los elementos más difíciles de quitar de las aceras», explicó Garmendia. «Desde el Consistorio siempre hemos estado preocupados por incorporar nuevos servicios que mejoren la limpieza de nuestra ciudad», puntualizó.
Asimismo, Garmendia instó a los vitorianos a cooperar con los 'cazachicles'. «Apelamos a la conciencia medioambiental de todos los vecinos para evitar que se ensucie el pavimento», indicó.
Pintadas en las paredes
Esta campaña, que se inicó ayer por la mañana en la zona peatonal del centro de la ciudad, llegará a todos los barrios de la capital alavesa. Además, el Consistorio ha comenzado este mes otro plan para eliminar las pintadas de las paredes y también ha reforzado las limpiezas especiales de los barrios. A partir de ahora, se incorporará más personal a los grupos que barren por la tarde las calles vitorianas.