El Alavés asume que la denuncia formulada por Quique De Lucas ante la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles) en demanda de sus cobros pendientes es la más complicada de resolver de entre las ocho tramitadas por jugadores albiazules a la conclusión de la temporada 2005-06. El particular contrato del centrocampista catalán con la entidad vitoriana, que se remonta a la presidencia de Gonzalo Antón, se presta a distintas interpretaciones económicas. Ante la discrepancia de pareceres a la hora de definir la cuantía de la deuda y su correspondiente desembolso, el presidente Dmitry Piterman está dispuesto a llegar hasta el último extremo para satisfacer este pago.
Es lo mismo que decir que el Alavés se someterá al dictado de la Comisión Mixta, órgano integrado por la Liga de Fútbol Profesional y la AFE, que resuelve los impagos de los clubes con sus jugadores mediante una sentencia de obligado cumplimiento para la entidad deportiva a fin de evitar el descenso de categoría si la desobedece con posterioridad al 31 de julio. Así las cosas, es muy probable que hasta la última semana de este mes, y quizás ya con el equipo en la concentración de Florida (EE UU), el Alavés no zanje su morosidad y quede en paz con sus reclamantes. Porque, aunque tiene tiempo por delante para liquidar a De Lucas, un arreglo amistoso se antoja ahora imposible por las diferencias de opinión.
Menos dificultades, en apariencia, deben presentar las resoluciones de las otras siete denuncias presentadas por los jugadores contra el Alavés ante la AFE, según fuentes consultadas por este periódico. Desde el lunes por la tarde, la entidad de Mendizorroza conoce de forma oficial el listado de denunciantes. Además de De Lucas, figuran también en él Blago Georgiev, Carreras, Pacheco, Pellegrino, Poli, Rubén Navarro y Téllez. El sindicato de futbolistas, a través de la LFP, también hizo llegar al club las cuantías que reclaman sus empleados, una suma que se reserva en el anonimato, pero que podría rondar el millón y medio de euros.
Ahora bien, la entidad de Mendizorroza discrepa con sus denunciantes, excepto con Rubén Navarro. Los servicios jurídicos del Alavés han revisado la documentación y creen que lo pedido por los futbolistas supera la cantidad qeu deben cobrar, a su juicio, y así lo hará saber al sindicato. Pese a todo, Piterman y su equipo financiero están plenamente convencidos de resolver uno por uno cada caso y pagar en los próximos días.
Liquidez probada
Según ha podido saber EL CORREO, el Alavés dispone de liquidez suficiente para hacer frente a las retribuciones pendientes, incluida la de De Lucas, la más gravosa y al mismo tiempo más problemática. De esta manera, el riesgo de un descenso administrativo por impagos se diluye como un terrón de azúcar en el café. Por la misma razón, la entidad tampoco encontrará trabas para abonar los 78.000 euros que le soliciten una docena de jugadores del filial, descendido a Tercera, que también acudieron al auxilio de la AFE en reclamo de sus sueldos.
Una vía parecida, la del Colegio de Entrenadores, tomó Juan Carlos Oliva, a quien el club le debía la mitad de su finiquito, y el ex técnico cobró el viernes, con lo que se evita la demanda judicial.