En contra de su voluntad, Fernando Llorente se encontró la pasada campaña su nombre en letras mayúsculas a la hora de explicar las relaciones entre Javier Clemente y sus jugadores. Lo soportó con paciencia, aunque con dificultad. No le gustó cómo le trató porque, como él dice, es «un jugador que necesita más apoyo que gritos por parte del entrenador».
-¿Le supongo feliz por haberse comprometido con el Athletic hasta 2011?
-Lo más importante de la renovación es que el club tiene fe en mí y que me da confianza para hacer las cosas mejor y demostrar lo que llevo dentro.
-Javi Martínez tiene contrato hasta 2013. Aduriz y usted hasta 2011. ¿Siente que es uno de los pilares del inmediato Athletic?
-Sí. Así me lo ha dicho el club. La renovación hasta 2011 significa que soy una apuesta de futuro del club y que confía en jugadores jóvenes como yo para ir cogiendo la responsabilidad.
-¿Con qué se queda de la pasada campaña?
-Con que supe mantenerme en pie. Y no fue fácil. No estar jugando, salir en las segundas partes... Cuando salía lo hacía muy mentalizado porque veía que el equipo nos necesitaba a todos. No podía saltar y no hacer nada. Para mí fue una mala temporada. No voy a decir que fue un año en blanco, pero casi. No pude aportar todo lo que quería.
-Al menos cerró el año con aquel prodigio de jugada de gol al Zaragoza, clave en la salvación.
-Tenía muchas ganas. Llevaba esperando el cambio y veía que no llegaba. Probablemente, es la mejor jugada de ataque de mi vida. Si he hecho alguna mejor, no ha sido en Primera, por lo que no tiene tanto mérito. Es una jugada que he practicado mucho de pequeño y que me gusta, el cambio de pierna izquierda-derecha. Lo vi tan claro que ni lo pensé.
-El diagnóstico con usted es unánime. Tiene condiciones, juego con los dos pies y envergadura. ¿Le falta un punto de mala leche?
-Me hace falta presionar más. Eso me pasa por ser tan grande. Cada vez que me veo por la tele, me veo raro. Muy grande y que no corro como los demás. Tengo que dosificarme porque físicamente no he acabado de llegar a mi punto de madurez. Lo que me hace falta es más resistencia y correr más en los partidos. Es en el punto en el que más tengo que mejorar, y me lo noto. Es algo vital. Correr y cansarte lo mínimo. Es algo que siempre me ha costado. Pero, bueno... Tengo 1,94 y noventa kilos y al final cuesta más mover mi cuerpo que otros.
-¿Hay algo más en lo que deba mejorar?
-En estar más listo en el área a la hora de marcar. Noto que a veces las jugadas de área me cogen un tanto desprevenido. En eso también tengo que mejorar para conseguir meter más goles que la pasada campaña, porque cuatro fueron pocos.
Llegada de Sarriugarte
-¿El hecho de que Sarriugarte le conozca de sobra, porque le entrenó en el Basconia y en el filial, es un punto en su favor?
-Es un entrenador que cuando tenga que jugar me animará para que dé el máximo.
-Supongo que con Clemente aprendió a hacer oídos sordos.
-¿Sabes qué pasa?, que prefiero ni hablar de Clemente. Está pasado y lo importante es hablar de Sarriugarte, que es el futuro del Athletic.
-Dígame el mejor recuerdo que le va a quedar de Clemente.
-De tanta caña que me metió aprendí a ser más duro y más fuerte sicológicamente. No tengo nada más que decir.
-¿Le quedó la sensación de que la tomó especialmente con usted?
-Yo eso no lo puedo decir. Para mí fue algo muy duro. Hubo momentos en los que tuve que estar muy frío.
-¿Era justificada tanta dureza con usted. Esas cosas que le molestaban tanto, 'el niño' 'Fernandito', «es la mitad que Urzaiz», «si lo llego a saber no le pongo»?
-Yo creo que lo que curte y endurece de verdad es la mala temporada, esté quién esté de entrenador. Quien me conoce, sabe que soy un jugador al que hay que pinchar, pero con más apoyo. Necesito más ánimos que gritos. Me gritaba y me decía cosas que no podía hacer cuando yo sabía que no era así, que las podía hacer. Al final, ves que te perjudica y que no eres el mismo jugador.
-Como por ejemplo aquellos «no regatees que no es lo tuyo» que se zanjaron con su doble regate en el área y asistencia de gol de oro al Zaragoza.
-Sí, esa es una de las cosas. Pero como te digo, prefiero ni hablar de eso. Es pasado y quiero olvidarlo.
-Lo pasó tan mal que incluso pidió ser cedido si seguía Clemente.
-Para mí, la pasada campaña fue un paso atrás. La Liga de mi debut entré muy fuerte y lo que esperaba era mejorar mi rendimiento. Pero al final la temporada ha sido casi un paso atrás. De haber seguido, era una de las posibilidades.
-Incluso le habían sondeado equipos franceses, ingleses y españoles.
-Seguramente, pero yo no he hablado con nadie.
-¿Se marca metas para la temporada?
-Estar cuanto más arriba mejor. Si empezamos en una dinámica buena, lo podemos lograr.
-¿Y a nivel personal?
-Continuidad. Es lo que necesito. Continuidad y apoyo.
-Jugar arriba está caro.
-Con Urzaiz y con Aduriz está difícil, porque son dos delanteros de gran calidad. Tengo que ponerme las pilas y trabajar a tope.