La población de Álava -a excepción de Ayala-, la comarca del Alto Deba, el Condado de Treviño, una parte importante de Mi-randa y algunas localidades vizcaínas comparten un único acelerador lineal para el tratamiento del cáncer. Instalado en el hospital Txagorritxu, se emplea para aplicar radioterapia a los enfermos: 514 en el último ejercicio.
Dos años antes, en 2003, y ante la polémica suscitada por las continuas averías del equipo -los pacientes anuales atendidos entonces se limitaron a 305-, el consejero de Sanidad, el peneuvista Gabriel Inclán, anunció en el Parlamento vasco la incorporación de una segunda máquina en 2005. No llegó. De hecho, lo hizo hace tres meses, pero las exigentes pruebas de seguridad que requiere su puesta a punto demorarán aun más su entrada en funcionamiento. En concreto, hasta principios de 2007.
Osakidetza tiene previsto mantener activo el acelerador viejo cuando se ponga en marcha el segundo. Esta circunstancia permitiría atender al doble de pacientes al año. Esto es, a alrededor de un millar. Pero, en la práctica, esto no se producirá. «Con la incorporación del segundo aparato podremos rebajar la intensa actividad del antiguo. Su sobreutilización es una de las causas de las múltiples paradas no previstas que llevan produciéndose en los últimos tres años», admitió a EL CORREO el director-gerente de Txagorritxu, Francisco Villar. Estos fallos obligaron al hospital a desviar a centros vizcaínos a 19 pacientes en 2005, y a 34 el año anterior para que pudiera someterse a sus sesiones de radioterapia.
En la actualidad, dos radiotécnicos someten al aparato a un 'rodaje' establecido en un protocolo por el Consejo de Energía Nuclear, antes de utilizarlo con el primer paciente. Según explicó Villar, el nuevo equipo mejora la calidad y seguridad del tratamiento. «Nos permite focalizar la radiación de forma más precisa sobre el tumor y preservar el tejido sano». Esta característica conlleva, sin embargo, un incremento de las sesiones a realizar. Así, de las veinticinco 'dosis' de media, ahora podrán llegar a cincuenta.
Nuevo edificio
La llegada del segundo acelerador lineal ha obligado a Txagorritxu a acometer una importante obra civil para buscarle ubicación. El actual servicio de Radioterapia carece de sitio par acogerlo. Por ello, el hospital ha levantado un nuevo edificio con dos búnker -para el viejo y nuevo equipo- en el jardín anexo a la rampa de salida de Urgencias. En total, la unidad, que posee una superficie útil de 622 metros cuadrados, ha costado cerca de 3,2 millones de euros.
Además, Osakidetza ha desembolsado 1,5 millones de euros por el aparato. Fabricado por Siemens, mide 2,60 metros de alto, 4,5 de largo y 2 de ancho, y pesa ocho toneladas.
Hoy por hoy, el cáncer es la primera causa de muerte en los hombres y la segunda en las mujeres. Consciente del aumento de su incidencia y del progresivo envejecimiento de la población, Txagorritxu ha solicitado a Sanidad la compra de otro acelerador lineal «para 2007 ó 2008» y poder así 'jubilar' el único con el que cuentan por ahora Álava y las zonas limítrofes.