La Comisión de Blusas y Neskas decidió golpear dos veces el timón en otoño pasado. Eligió por primera vez a una mujer como presidenta, Iratxe Irigoien, y ésta se rodeó de un equipo de gente joven para proclamar un relevo generacional. Eso sí, siente el aliento de los puristas con más edad, que siguen abogando por la experiencia para el cargo. El viernes por la mañana andaba apurada con los últimos retoques al criterio ciclista.
-Es la primera mujer que preside la Comisión de Blusas y Neskas. ¿Se va avanzando en ese sentido?
-Sí, son pasos hacia adelante. Aunqur todavía queda por hacer, sí, supone un paso.
-Además se ha rodeado de un equipo muy joven. ¿Era importante este relevo generacional?
-Pues yo creo que sí. Además, dentro de la comisión se está viendo que cada vez los representantes de las cuadrillas son más jóvenes. Yo creo que es importante traer nuevas ideas, otra forma de trabajar.
-¿Esta generación entiende lo de ser blusa de una manera distinta a otras anteriores?
-Eso es lo que dicen. No sé. Sí vivimos las fiestas de una forma diferente, cada uno a su manera. Pero igual que no todos los blusas veteranos las viven igual.
De antes y de ahora
-¿Qué responde a quiénes dicen 'los de antes sí eran blusas'?
-Que los de ahora también lo son. Porque las cosas cambien no quiere decir que sea a peor. Muchos dicen que los blusas y neskas de ahora vivimos más la fiesta de noche. Que no tenemos esa responsabilidad de ir a las dianas, al Rosario... Pero yo creo que también hay mucha gente joven que se levanta para estar en las dianas y suele ir al Rosario.
-¿Hay un estancamiento en el número de ingresos a las cuadrillas?
-Pues depende de las cuadrillas. Sí hay algunas que van perdiendo gente, otras que están estancadas y otras que van creciendo.
-¿Ya no engancha tanto salir de blusa?
-Yo creo que eso no es así.
-¿Es caro pertenecer a una cuadrilla?
-Sí, sí. je, je. Es caro.
-¿Y qué se puede hacer para abaratar el coste?
-¿A qué te refieres? ¿A aumentar subvenciones?
-O a generar recursos propios.
-Sí. Cada cuadrilla sabe cómo los genera. Hay algunas que tienen superávit, ¿eh?
-Las peñas de Pamplona organizan más actos durante el año. ¿Por qué los blusas no?
-Sí, hasta ahora a los blusas y neskas sólo se nos ha visto en fiestas. Nosotros acabamos de empezar, pero este año ya organizamos el cotillón del Azkena, que no salió muy allá, pero era nuestro primer acto y de todo se aprende.
Los clichés
-¿Deberían hacer más cosas para tener mayor presencia a lo largo de los meses?
-Sí, yo creo que sí. Hay muchos momentos a lo largo del año en los que podríamos estar, incluso con actos organizados por nosotros. Que no se nos vea sólo a los blusas y a las neskas con ese concepto de borrachos y sólo en fiestas. Que no me gusta nada.
-Eso que no le gusta nada, ¿en qué parte tiene fundamento y en cuál es infundado?
-Completamente infundado no es. Eso está claro. Pero está fundado en lo que observa la gente. Si sólo nos ve en los paseíllos puede parecer que sólo hacemos eso. Pero lo que no se ve es todo el trabajo que hay detrás, hay que trabajar mucho y durante meses para preparar las fiestas. Todo tipo de permisos, hablar con gente, subvenciones, patrocinadores...
-¿No se va demasiada gente en La Blanca?
-Sí, pero cada vez menos. Muchas veces me he quedado en agosto y veía ese éxodo masivo que dejaba una ciudad vacía, triste. Cada vez se ve más gente, los bares empiezan a abrir antes en agosto. Es todo más escalonado.
-¿Es partidaria de adelantar el comienzo de las fiestas para 'amarrar' a gente?
-Puede ser que mucha gente aplazase su marcha, pero quien realmente tiene interés por quedarse se queda.
-Lleva casi diez meses en el cargo. ¿Qué balance hace de su mandato?
-Bastante positivo. He aprendido mucho. Creo que las cosas van saliendo porque tengo mucha gente alrededor que trabaja muy bien.
-¿Produce tensiones presidir la comisión?
-El cargo, como tal, no. Alguna gente de alrededor, sí.
-¿A quiénes se refiere?
-Hay mucha gente alrededor de la comisión que ya no está directamente relacionada, pero que no ve bien la juventud o que yo sólo lleve cinco años en Txolintxo.
-Habla de los puristas veteranos.
-Claro, claro. Creen que hace falta alguien con más experiencia. Pero lo que importa es saber trabajar en equipo.
-Usted es educadora infantil. ¿Hay que educar a algunos blusas?
-Algunos ya no tienen mucho remedio, je, je. Algunos ¿eh?, salvando a la mayoría.
-Hace años las relaciones con el Ayuntamiento llegaron a estar crispadas. Ahora se ve más normalidad. ¿Cómo lleva el tema institucional?
-Por lo que he vivido este año, bastante cordial.
El paseo de Celedón
-Asunto inevitable, la polémica en torno a la bajada de Celedón. ¿Cómo observa la posibilidad de que Gorka cruce la plaza sin escolta?
-Lo veo desde un punto de vista un poco alejado. Sí que estamos entre dos fuegos, pero es que básicamente son los medios los que están presionando a la comisión preguntando por este tema. Desde las instituciones nunca se nos ha preguntado por este asunto. Al final el Ayuntamiento lo solucionará.
-¿Cómo?
-Pues no lo sé. Ellos sabrán.
-Hay quienes reclaman a las cuadrillas que escolten a Celedón porque Gorka es blusa y su nombramiento salió de la comisión. ¿Deberían acompañarle?
-No. Gorka es blusa a partir del día 5 y el nombramiento sí lo hace la comisión, pero el acto no deja de ser institucional. Y por mucho que Gorka sea blusa, el personaje de Celedón es de la ciudad. No sólo lo tienen que escoltar los municipales o los blusas. No creo que la solución sea ninguna de esas dos. Yo creo que radica en que todo el mundo haga una especie de escolta de Celedón. Que no se permita que dos personas hagan lo que hicieron el año pasado.
-Está llamando a un compartamiento cívico de la multitud.
-Por supuesto, sí. Que todos los vitorianos escoltemos a Celedón.
-Suena a ideal.
-Bueno... Es que antes no pasaba esto. Antes la gente era mucho más civilizada. Ocurrió sólo el año pasado y yo creo que se están sacando las cosas de quicio. Si fuera algo reiterado...
-Pero fue grave.
-Fue muy grave. Sí, sí, no le estoy quitando importancia.
-Algunas voces hablan de limitar el aforo.
-Para nada. ¿Y qué haces? ¿Das acreditaciones? Tú puedes verlo en la plaza y tú te quedas viendo la tele?
-¿Cava o puro?
-Yo suelo llevar las dos cosas. He dejado de fumar este año y no sé cómo lo haré.