El Correo Digital
Lunes, 24 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
Fieles a Garaio
El Departamento vasco de Sanidad vuelve a declarar «apto» el baño en el parque alavés, tras dos días de veto
Fieles a Garaio
UNA FAMILIA se da un chapuzón en Garaio. / J. RODRÍGUEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
CRONOLOGÍA

14 de julio: El Departamento vasco de Sanidad decreta baño «con precaución» en la playa primera de Garaio por las tormentas

21 de julio: Sanidad considera «no apto» el baño en esa misma zona de Garaio y con precaución en el parque de Landa.

23 de julio: Sanidad declara ya «apto» el baño en las zonas de Garaio pero mantiene la recomendación de que se haga con precaución en Landa.

Publicidad

Una buena noticia: las aguas vuelven a ser aptas para el chapuzón en la primera playa de Garaio. En medio de una ola de calor y con el 'puente' de Santiago por delante, los asiduos a esta zona de esparcimiento acogieron ayer la 'aptitud' del pantano con alborozo.

Un fax del Departamento vasco de Sanidad al de Medio Ambiente de la Diputación terminó ayer con el veto de dos días impuesto a uno de los parques más visitados de Álava. El aviso corrió como la pólvora y los socorristas sustituyeron rápidamente el cartel de «baño no apto» por el de «baño libre».

En Landa, en cambio, Sanidad mantenía la recomendación de meterse en las pantanos aguas «con precaución». Esto significa que la inmersión en el embalse no debe superar los quince minutos y que, además, es recomendable darse a continuación una ducha de agua potable.

Bien porque se levantó la veda o porque el mercurio decidió, una jornada más, proseguir su itinerario ascendente en el termómetro, lo cierto es que Garaio se llenó de bañistas. Los más madrugadores se interesaron por la calidad del agua. «Hoy se encuentra en un estado perfecto. No hay ningún problema para bañarse», repetía uno de los socorristas.

Desde primera hora de la mañana, guipuzcoanos, vizcaínos y sobre todo alaveses extendieron toallas a la orilla del pantano, sacaron rastrillos y cubos para que jugasen los niños e instalaron en la zona verde toldos y sombrillas para protegerse del implacable sol. Tanta actividad tenía un único fin: disfrutar a lo grande de un domingo de canícula.

«A pasar un buen día»

«Hemos venido toda la familia para pasar un buen día en el pantano. Claro que nos bañamos con total tranquilidad», resumía Mari Mar Prieto a la vez que observa cómo uno de sus hijos chapoteaba en el agua. «Nos han dicho que no existe ningún problema para bañarse», añadía.

Un grupo de mujeres chilenas afincadas en Vizcaya, se secaba a la orilla después de haberse dado una zambullida. «El agua está estupendo. ¿Qué bien organizado está todo esto!», exclamaba Marta Ormazábal en su primera visita a los embalses del Zadorra.

Muy cerca, una joven pareja alavesa comentaba que son asiduos al pantano desde hace tres años. «Hasta ahora nunca hemos tenido una incidencia», decía Eduardo Elorrieta. Ayer era su primera visita de este verano y los dos tenían todavía ciertas reticencia a entrar en el agua, pero después de consultar a los socorristas se le fueron las dudas. «Claro que nos vamos a bañar. Seguro. El agua está bien. No hay ningún motivo para que no lo hagamos después de haber venido hasta aquí. Además, con darse después una buena ducha, todo arreglo».

Como Eduardo y su amiga, el paraje alavés más visitado cuando aprietan los calores sirvió a miles de bañistas para pasar un día de recreo junto al pantano que da de beber a Vitoria y Bilbao. Las aguas de Garaio volvieron a su cauce.



Vocento