Casi 1.300 conductores han infringido durante las tres primeras semanas de julio normas de tráfico dentro del casco urbano de Vitoria que acarrean pérdidas de puntos en el carné. Éstos son los datos que maneja la Policía Municipal en el período comprendido entre el 1 y el 20 del mes pasado por las tres materias fundamentales de infracciones: exceso de velocidad, semáforos en rojo y controles para detectar consumo de alcohol o drogas al volante.
Además de estas imprudencias cabe mencionar otras, que la Guardia Urbana aún no ha contabilizado, como la de conducir mientras se habla por el teléfono móvil o viajar sin cinturón de seguridad -coches- o casco en el caso de los motoristas.
El 60% de las denuncias se corresponde con la velocidad excesiva captada por los radares dentro del término municipal. En este sentido los agentes locales han impuesto 473 multas, un 21,8% menos que en los veinte primeros días del mes de junio, cuando aún no había entrado en vigor el carné por puntos. Durante este período de 473 sanciones los agentes realizaron una campaña especial de diez jornadas con el fin de ajustarse al Plan Estratégico de Seguridad Vial.
El resto de los indicadores confirma también que los automovilistas han sentido el potente efecto disuasorio que supone la merma de puntos en el carné de conducir. Así, la falta de respeto a los discos en rojo -que provoca atropellos de peatones y colisiones laterales entre vehículos- ha descendido una tercera parte entre junio y julio, cuyas tres primeras semanas sumaron 754 denuncias, frente a las 1.125 del mes anterior.
Los datos que a la Policía Local le proporcionan los controles de alcoholemia y drogas también son alentadores. Durante las tres primeras semanas de julio se realizaron 323 pruebas con un balance de ocho multas. Según José Antonio Ferreiro, portavoz de la Guardia Urbana en Aguirrelanda, se nota un descenso paulatino en las infracciones. El año pasado, el 4% de los casos terminaba en multa, cantidad que bajó en junio al 3% y, ahora, al 2,4%.
Ferreiro advierte de que los agentes vitorianos intensificarán la labor para detectar excesos de alcohol entre los conductores durante La Blanca. «Se hará un esfuerzo especial», indica.
Una moto, a 152 por hora
En cuanto a los atestados que se originan por delitos contra la seguridad en el tráfico durante los patrullajes ordinarios, la Guardia Urbana mandó al juzgado dieciséis en las tres primeras semanas de julio, que representaron la detención de once personas.
«Lo de los puntos asusta y el conductor vitoriano se está poniendo las pilas», admite Ferreiro. El portavoz de Aguirrelanda cree que el desarrollo de la conciencia cívica al volante es la suma de «la resta de puntos, la divulgación que han hecho los medios de comunicación y la labor del Ayuntamiento, como la cámara de vigilancia que rota por seis semáforos de la ciudad, o los radares fijos que se van a instalar en breve para controlar la rapidez».
Incluso «los picos de velocidad» han bajado considerablemente. «Antes era frecuente ver coches a cien kilómetros por hora. Ahora esa tendencia va a menos», dice el agente. Y eso que hace dos semanas se sorprendió a una moto, de día y en Juan de Garay, «a 152 por hora».