El alcalde de Llodio, Jon Karla Menoyo, logró ayer el respaldo de su partido, el PNV, y de EA, con quien gobierna en coalición, para sacar adelante los presupuestos de 2006. PP y PSE votaron en contra, mientras que el representante de Ezker Batua optó por la abstención.
Las cuentas aprobadas recogen una previsión de gasto para este ejercicio que asciende a 23,8 millones de euros, lo que supone un incremento del 10% respecto al año pasado, cuando ingresos y gastos se equilibraron en 21,3 millones de euros. La partida de inversiones será de poco más de 2 millones de euros, cifra que aumenta en un 54% la cantidad que se destinó en el 2005.
El portavoz del PNV y concejal de Hacienda, Hernando Lacalle, calificó los presupuestos de «realistas», ya que los ingresos previstos por subvenciones y recaudación de impuestos están sustentados «en derechos ya reconocidos». Además, destacó que «las inversiones más importantes que se han hecho en Llodio» las ha promovido el actual equipo de gobierno.
El retraso en la aprobación de los presupuestos -nunca antes se había tenido que esperar a finales de julio para contar con la relación de ingresos y gastos del ayuntamiento laudiotarra- obedece a que «el equipo de gobierno estaba a la espera de concretar la concesión del futuro párking de la localidad», uno de los principales proyectos del municipio, según explicó Lacalle.
Para Eusko Alkartasuna, «el documento está pensado para el beneficio de todos los vecinos de Llodio», por lo que la portavoz de EA, Marian Urkijo, reprochó la actitud de los partidos que votaron en contra, en especial la oposición del PP.
El Partido Popular justificó su negativa a la aprobación de las cuentas por la existencia de una partida para financiar Udalbide, la asociación de representantes municipales de PNV y EA del País Vasco, Navarra e Iparralde. «Hasta que no se modifique esta partida votaremos en contra», dijo la popular Rosa Torres.
«Malas relaciones»
El PSE, que también votó en contra, reprochó al equipo de gobierno que no cuente con ellos a la hora de diseñar los presupuestos. Asimismo, los socialistas aprovecharon la celebración del pleno para acusar a la alcaldía de «mantener malas relaciones con otras instituciones», lo que perjudica a Llodio a la hora del reparto económico de entidades superiores, según el concejal del PSE Ander Ontoso. Jon Karla Menoyo, sin embargo, lo negó. «No hace falta excluir a la oposición del proceso presupuestario, puesto que ni siquiera acuden a la reuniones», argumentó.
El enfrentamiento más acalorado con el equipo de gobierno fue protagonizado por el concejal de EB, Alejando Segura, que criticó la fecha y la hora de celebración del pleno, el «escaso perfil social de la cuentas aprobadas» y la poca importancia que se ha dado a la oposición durante la fase de preparación del presupuesto.