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Martes, 1 de agosto de 2006
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El curso se extingue con dos novedades, aunque, en realidad, son descongelaciones. TVE 1 anuncia que recupera los capítulos de 'Fuera de control', serie retirada de la parrilla por sus pésimos resultados. Telecinco, por su parte, anuncia lo mismo con 'Tirando a dar', serie que obtuvo resultados aún peores. Las cadenas presentan estas cosas como testimonio de su compromiso con la industria nacional, pero no: lo que en realidad hacen es sacarlas del congelador, como usted las croquetas, porque tienen episodios grabados y dinero gastado, y agosto, con su descenso generalizado de audiencias, es un buen momento para amortizar la inversión sin quebranto de 'share'.

Es curioso que estos dos productos, que están en la lista de los grandes fiascos del año, sean precisamente series de ficción, porque, desde hace años, el verdadero punto fuerte de la industria audiovisual española son las series. Sin embargo, en la nómina de descalabros del curso que ahora termina hay un nutrido número de series. En TVE 1, la mencionada 'Fuera de control' y 'Con dos tacones'. En Antena 3, 'El auténtico Rodrigo Leal' y 'A tortas con la vida'. En Telecinco, a la también mentada 'Tirando a dar' hay que añadir el muy doloroso caso de 'Vientos de agua' (doloroso, sobre todo, para el bolsillo de los productores). En la bisoña Cuatro, igualmente han tropezado 'Suárez y Mariscal', 'Siete días (al desnudo)' y 'Génesis: la mente del asesino'. No ha sido, pues, un buen curso para la ficción española; sobre todo porque el número de éxitos no compensa el de fracasos.

Pero lo interesante no es la cosecha de calabazas, sino el tipo de producto que ha fracasado: con la excepción de 'Vientos de agua' y 'Génesis', todas las demás series son telecomedias que transitan el trilladísimo camino del costumbrismo urbano. La pregunta es: ¿Estas series han fracasado porque el costumbrismo urbano español ya no vende o porque eran malas series? En general, no eran especialmente malas. Por tanto, habrá que concluir que quizás algo esté cambiando en los gustos del público. Seguro que tan inquietante sospecha asalta a los productores ahora en agosto. Que descansen.



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