El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha dicho hoy que la ofensiva militar en el Líbano sólo concluirá cuando llegue la fuerza multinacional al país, además de advertir de que la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados el pasado 12 de julio por Hezbolá debe ser incondicional. La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, se ha mostrado más optimista y ha expresado hoy su creencia de que puede haber un alto el fuego en Líbano "en un plazo de días, no de semanas".
En sus declaraciones a la cadena PSB, Rice ha matizado que para que se pueda lograr ese alto el fuego tienen que darse ciertas condiciones, entre ellas el fortalecimiento del control del Gobierno libanés sobre el sur del territorio del país, para evitar nuevos ataques de Hezbolá contra Israel. "El Gobierno libanés tiene que ejercer la soberanía completa sobre su territorio", ha dicho Rice, que ha reiterado el argumento de que se necesita "un fin de la violencia que realmente vaya a ser el fin de la violencia".
La secretaria de Estado norteamericana, que el lunes regresó de una gira de una semana por Oriente Medio y Malasia, se reúne hoy con el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, que también dialogó en la Casa Blanca con George W. Bush. En declaraciones a la prensa tras esta reunión con el presidente de EEUU, Peres ha dicho hoy, en relación con la duración de la ofensiva de su país, que se está "muy cerca de una decisión". Según Peres, "las bajas que ha sufrido Hezbolá son más altas de lo que se ha publicado" y las fuerzas israelíes han destruido entre el 70 y el 80 por ciento de los misiles de mayor alcance de la milicia.
Hasta el momento, Washington se ha negado a presionar a Israel para un alto el fuego con el argumento de que ese país tiene derecho a defenderse y es necesario eliminar primero lo que considera la "raíz" del problema, los ataques de Hezbolá. Según los datos facilitados por Israel y el Líbano, desde el inicio de las hostilidades, el pasado 12 de julio, se han recuperado los cadáveres de 828 personas en territorio libanés, mientras que una veintena de civiles han fallecido en territorio israelí. Además, un mando militar israelí ha señalado hoy que hasta la fecha han muerto entre doscientos y trescientos miembros de Hezbolá, extremo que la organización niega, y que las tropas israelíes han sufrido 36 bajas mortales.
Moratinos abandona el Líbano y esta noche llegará a Siria
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha dicho en Beirut que "es muy prematuro" comprometer una contribución española en una futura fuerza multinacional de paz para el Líbano. En una rueda de prensa ofrecida a su llegada al Aeropuerto Internacional de Beirut, Moratinos ha considerado que "primero habrá que ver las condiciones políticas y en concreto una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU".
Moratinos terminó hoy su visita oficial a Beirut donde dijo haber tenido "positivas y prometedoras" entrevistas con sus autoridades. Moratinos se entrevistó primero con el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, y luego almorzó con el primer ministro, Fuad Siniora, en una comida en la que también estuvieron presentes los ministros de Exteriores de Jordania, Abdulilah al Jatib, y Egipto, Ahmed Abul Gheit. El ministro español subrayó al término de sus entrevistas el "compromiso" de España con el Líbano, y explicó su visita como "una muestra de amistad y solidaridad" con este país.
Moratinos dijo que tanto él como sus colegas jordano y egipcio mostraron su acuerdo con el llamado "plan Siniora", apoyado por todo el Gobierno libanés, que recoge, tras un alto el fuego, la extensión de la soberanía del Estado sobre todo el territorio libanés y la salida de las tropas israelíes de las Granjas de Cheba, entre otras cosas. Según Moratinos, ese plan "es base esencial" para que el Consejo de Seguridad de la ONU pueda pedir un "cese inmediato de la violencia, y que ello genere una dinámica política en la que el futuro político del Líbano esté garantizado".
El ministro y su delegación volaron en un avión Hércules junto con 39 refugiados evacuados por España, y, tras una escala en Larnaca (Chipre), volará de nuevo a Damasco, donde esta noche tiene previsto entrevistarse con su homólogo sirio, Walid al Mualem. Mañana, el responsable de la diplomacia española tiene previsto conversar con el presidente de Siria, Bachar al Asad, y el vicepresidente, Faruk Al Chara.