La tensión se ha instalado en la plantilla de la Policía Local, que mañana decidirá en una asamblea si inicia diversas movilizaciones durante las inminentes fiestas.
Así lo acordó ayer en una reunión extraordinaria el comité de empresa, compuesto por los sindicatos ELA, LAB, Afavi y CC OO, en una votación en la que los dos últimos se abstuvieron.
«Ha habido muchas reuniones y no han servido para nada, ya basta. Legalmente no podemos realizar una huelga, pero sí movilizaciones, y eso es lo que vamos a decidir, qué tipo de actos y cuándo los hacemos», manifestó Roland Estébanez, el portavoz de ELA en la Guardia Urbana.
Entre las posibilidades barajadas, la que más apoyo tiene es una una huelga de brazos caídos, que podría comenzar pasado mañana. Esta medida afectaría a la falta de voluntarios para realizar servicios de refuerzos, especialmente durante las fiestas, así como a la escasez de vigilancia en los vados y zonas prohibidas para los vehículos.
Desde el sindicato Afavi, no obstante, se sigue apostando por proseguir las negociaiciones con el Ayuntamiento. «La movilización es el último paso, aunque es cierto que la gente está cansada y no descarto que esa opción salga adelante», admitió su representante, Antonio Fernández. Y es que cuatro decenas de sus propios afiliados votaron el pasado lunes a favor de las protestas.
Para Estébanez, es un síntoma de que «la falta de formación, la mala organización, las desigualdades salariales y el escaso apoyo a los agentes han rebosado el vaso de la paciencia».