El Correo Digital
Viernes, 4 de agosto de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
A tortas por las begonias
Cientos de vitorianos acudieron ayer al reparto de las 6.000 plantas de la Virgen Blanca, que se inició con una pelea
A tortas por las begonias
Un hombre con una begonia.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El reparto de las 6.000 begonias que han adornado la Virgen Blanca se inició ayer con un pequeño incidente. Eran las once de la mañana y la cola de vitorianos que esperaban las anheladas flores apenas se movía. De repente, se escucharon unos gritos y el sonido de un tortazo. Todos giraron la cabeza hacia el principio de la fila, donde una mujer acababa de pegarle un manotazo a otra. «¿Llevo aquí desde las ocho esperando y ahora esta señora se cuela! Por lo menos, tengo begonias para dos macetas», gritaba la mujer, mientras metía en una bolsa sus flores y se alejaba del lugar.

Al reparto asistió la concejala de Medio Ambiente, Idoia Garmendia, que se afanó en entregar las plantas a los primeros de la fila. «Ésta es una buena forma de dar un buen destino a estas flores. No son unas plantas espléndidas, pero el hecho de llevarse a casa un 'trocito' de la Virgen Blanca llama a la sensibilidad. Es un acto de sentimiento», señaló.

Después de este inicio accidentado, la distribución de las begonias volvió a la normalidad y los operarios se esmeraron en hacer una distribución ordenada, aunque no siempre lo conseguían. Y es que algunas personas acusaban a otras de colarse y de hacerse con más ejemplares de los que les correspondían. Mientras tanto, algunos transeúntes miraban con desdén hacia la larga fila. «Mira, éste es un buen ejemplo de la España cañí», le decía una mujer a su hijo.

La cara amable

Pero la iniciativa también tuvo su cara amable. Gloria salía del tumulto satisfecha por haber conseguido dos plantas. «Una es para plantarla en casa y la otra para llevarla al cementerio», explicaba la mujer. «Llevo viniendo varios años y todavía tengo en casa flores de otras ocasiones», comentaba.

Idoia Garmendia animó a los ciudadanos a «mantener las plantas lo mejor posible» y aprovechó también para hacer un llamamiento al civismo para que todos mantengan «la ciudad en buen estado». Una vez terminadas las fiestas, la plaza volverá a tener color, gracias a las margaritas que se plantarán, y que se mantendrán hasta la siguiente temporada.



Vocento