LOS HAY BOBOS
Son poco más de las tres de la madrugada y la Ertzaintza realiza un servicio en la calle San Antonio. Un hombre, visiblemente intoxicado por el alcohol, se pone a orinar prácticamente a la furgoneta de la policía autonómica, en medio de la calle. Los ertzainas le llaman la atención y el interpelado se pone agresivo e insulta: no llega a las manos porque le paran sus conocidos. Mientras que estar borracho se pasa, contra la estupidez los propios dioses luchan en vano.
MAL DE PRESUPUESTO
Encina Serrano tiende a ser dadivosa y, así, regala su pañuelo festivo con el bordado escudo de la ciudad a quien tiene el morro de pedírselo. Hay quien año tras año insiste, pero la otra noche le pusieron freno. La concejala encargada de las fiestas dijo al pelma mientras le anudaba el trapo rojo al cuello: «No me pidas más pañuelos que andamos mal de presupuesto».
AFICIÓN
No se puede saber cuál de las aficiones predominaba en el alma del trompetista de una fanfarre. Iba desgañitándose al mejor estilo de Dizzy Gillespie, pero colgado a su espalda llevaba una raqueta de tenis. «Es que viene de un partido», explica su compañero saxofonista.
CON FLORES DE MARÍA
La tradicional ofrenda de flores a la Virgen Blanca tuvo ayer unos inesperados protagonistas vegetales. Una cuadrilla de blusas, en vez del tradicional ramo, plantó dos macetas de 'Cannabis sativa' -vulgo cáñamo o, más directamente, marihuana- en la hornacina de la Patrona.
¿QUIERO UN SCALESTRIX!
Ayer al mediodía los blusas de la calle Independencia alucinaron bastante cuando se estaban formando las escuadras de moros y cristianos. Había uno que aparentaba no entender nada. Y preguntaba al elegante jefe de las hordas moriscas: «¿Quién eres? ¿Melchor, Gaspar o Baltasar?» Un poco después procesó lo que acababa de decir y se arrodilló frente al 'moro' exclamando a grito pelado: «¿Han venido los Reyes Magos! ¿Yo quiero un scalestrix!»
LA FAJA DE IGNACIO ALDECOA
Ayer por la tarde, la estatua de Ignacio Aldecoa en La Florida llevaba una faja roja al cuello. Se ignora si es un homenaje festivo al fabuloso escritor o parte de los rastros de un blusa que ha perdido algo de su impedimenta.
LUCECITAS Y SOMBREROS
Una apuesta. Lo que se va a llevar estas fiestas son los sombreros chinos -en dos colores, paja o fresa- y los anillos luminosos, más deslumbrantes y chillones que la temporada pasada.