La pugna sindical que se vive desde hace varias semanas en la Policía Municipal de Vitoria ha dejado el cuerpo mermado de efectivos, pero sus máximos responsables insistieron ayer en que esta situación «no pone en riesgo» la seguridad y el desempeño de las tareas policiales necesarias en las fiestas vitorianas. «Estamos coordinados con la Ertzaintza», enfatizaron.
Fuentes municipales apuntaron que la ausencia de incidentes de gravedad en los primeros días festivos ha contribuido a que la merma de efectivos haya pasado desapercibida para el grueso de la población. No obstante, algunos detalles delatan la escasez de vigilancia, como es la proliferación por primera vez en el centro de Vitoria de venta ambulante.
Los responsables policiales se negaron ayer a dar datos exactos acerca del absentismo en la plantilla. Los sindicatos han defendido que el 80% de los agentes «está de baja» y que la protesta por las condiciones laborales ha impedido a su vez la modificación de turnos de vacaciones o de desempeños especiales. Otras fuentes policiales han cifrado las ausencias aparentemente injustificadas en «un tercio» de la plantilla. El comisario, Luis Cid, únicamente garantizó que la cifra de absentismo de protesta difundido por las centrales sindicales «no es cierto».
Los responsables policiales admitieron que «hay bastantes agentes» con «bajas de última hora», pero aseguraron que «los dispositivos de seguridad y prevención funcionan bien». «Estamos cubriendo todos los servicios», apuntó. El comisario eludió, asimismo, apuntar posibles medidas contra los agentes. «Será algo que se valorará una vez que se complete el periodo festivo», indicó.