Las fiestas de La Blanca acabaron mal para casi trescientos vitorianos y visitantes. Ladrones y 'descuideros' hicieron su agosto en Vitoria y levantaron la cartera a 284 personas, que denunciaron tales hurtos ante la Policía Local y la Ertzaintza. Ambos cuerpos tuvieron más trabajo que años anteriores. Y es que el número de delitos conocidos se incrementó en un 28%. Se recibieron 419 denuncias, mientras que en 2005 los ciudadanos presentaron 326.
El hurto de carteras es el delito más común en las fiestas. Se ha incrementado en un 37%. Pero aún se han disparado más los robos con fuerza o intimidación, aquellos supuestos en que los ciudadanos son amenazados o agredidos como método para obtener el botín. Se han producido 28 casos del primer tipo y 21 del segundo, cifras que cuatriplican y doblan, respectivamente, a las registradas en el ejercicio anterior. De otro lado, se detectaron menos robos en vehículos, viviendas y daños a la propiedad.
La actividad de la Policía Local se ha visto mermada por la escasez de agentes derivada del conflicto laboral que mantienen algunos sindicatos con el Ayuntamiento. Los guardias de servicio atendieron una media de 129 actuaciones diarias, treinta menos que en años precedentes.
Ello se dejó notar en algunos servicios concretos, como reconoció el alcalde, Alfonso Alonso. Uno fue el control preventivo de alcoholemias. Se efectuaron 90 pruebas, frente a las 446 de año anterior. En materia de tráfico, disminuyeron los accidentes -15, frente a 22 en 2005-, que dejaron 11 heridos leves y uno grave.
La Policía Municipal intervinió en menos ocasiones contra la venta ambulante ilegal, pero obtuvo importantes incautaciones. Se hizo con 2.084 cedés, 776 películas en DVD, 124 colonias falsificadas y 47 juegos para consolas.