Los aficionados a apretar el acelerador tienen una seria razón para preocuparse a partir del próximo mes. Vitoria no sólo ha declarado la 'guerra al infractor' con la instalación de cámaras en semáforos y el próximo estreno del coche contra las dobles filas, sino que en septiembre activará los seis radares fijos que controlarán la velocidad de otras tantas calles de la ciudad.
El Ayuntamiento ya tiene los dispositivos en su poder y ha empezado a colocarlos en las avenidas de Los Huetos y del Zadorra y en las arterias Zaramaga, Madrid, Duque de Wellington, así como en el Alto de Armentia, donde están los concesionarios de automóviles.
Muchos conductores ya se han llevado una sorpresa al pasar a más de 50 kilómetros por hora por esta última calle, que conecta con Burgos. La mediana central dispone de las casetas que controlarán la velocidad, aunque en realidad aún no están operativas. El Servicio de Movilidad y Transporte aún debe pedir la homologación de todos los aparatos que colocará en la ciudad -que deben ser autorizados por el Centro Español de Metrología-, y cuando tenga el visto bueno de esos técnicos los activará «de inmediato», según explicó el jefe del área, Iñaki Sagardoy.
Los dispositivos medirán la velocidad de ambos sentidos de la circulación y estarán «debidamente señalizados» para que los conductores sepan que pueden ser sancionados. En realidad, el Ayuntamiento ha comprado casetones y postes elevados para vigilar los seis puntos de control previstos, aunque sólo uno de ellos incluirá el radar, que se irá rotando de una calle a otra sin previo aviso. «Al final lo que queremos es lograr un efecto disuasorio porque sabemos que son calles en las que se corre. Si quisiéramos recaudar hubiéramos puesto sensores en todas las avenidas al mismo tiempo», recalcó Sagardoy.
Multas de 302 euros
El Ayuntamiento ha invertido 237.771 euros en adquirir todos los aparatos, que han sido suministrados por la empresa Cegasa Internacional.
Su ubicación responde en varios casos a la petición de asociaciones vecinales que llevan meses denunciando que en sus calles «los coches van lanzados», como es el caso del radar de la Avenida de los Huetos y de Zaramaga.
Este hecho preocupa al Consistorio, dado que la Policía Local interpuso 4.890 denuncias por exceso de velocidad en 2005. Los chóferes que no rebasan los 81 kilómetros por hora son multados con 92 euros. Si superan esa barrera, la sanción es de 302 euros.