Uno de los últimos casos de hurtos en domicilios se produjo este jueves, cuando la Policía Local detuvo en el barrio de Sansomendi a un hombre de 25 años, acusado por un delito de robo con violencia.
Los agentes de la Guardia Urbana recibieron una llamada de un particular sobre las 18.15 horas, informando de que un individuo estaba intentando entrar en su vivienda.
El propietario del piso estaba echando la siesta cuando oyó ruidos en su puerta. Al mirar por la mirilla, vio a un hombre que forcejeaba en la puerta y, al instante, dio la vuelta a la cerradura.
El sujeto se marchó, pero volvió al poco tiempo con un martillo y comenzó a golpear la puerta con fuerza. El ocupante de la vivienda decidió, entonces, saltar desde su terraza al balcón de los vecinos.
Cuando llegaron los agentes al domicilio, encontraron al agresor en el recibidor de la vivienda, bebiendo una botella de licor y en un estado evidente de nerviosismo, «bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes, así como con cortes y heridas en las manos», según fuentes municipales.
Además del martillo, la Policía Local le intervino varios efectos que el propietario de la vivienda reconoció como suyos. Antes de llevarlo a dependencias judiciales, el arrestado fue atendido de sus lesiones en el hospital Santiago. El detenido pasó, durante la mañana de ayer, a disposición judicial.
Atropello
Por otra parte, una mujer de 90 años fue atropellada el pasado miércoles 9 de agosto, en la calle Zumabide de Vitoria, por un vehículo conducido por un hombre de 72 años.
Según la Guardia Urbana, el accidente se produjo alrededor de las ocho y cuarto de la tarde, cuando un Peugeot 2005 arrolló a la mujer que tuvo que ser atendida por lesiones de carácter leve en los servicios de urgencias del hospital Txagorritxu.