Las cuadrillas de Amurrio dieron ayer el 'do de pecho' durante la jornada de las fiestas dedicada a ellas. Amurrio fue literalmente tomado por el colorido de los trajes de Dantza Lagunak, Trot-Art, Herriarenak, El Boli y Euskotarrak. Primero, unos 350 de sus integrantes se reunieron a comer un suculento menú, compuesto por paella, lomo y mil hojas, en la plaza de San Antón.
Luego, a las cuatro de la tarde los más atrevidos de las cuadrillas demostraron sus dotes para el canto en el karaoke de la misma plaza. Entonaron tonadillas de ayer y de hoy, tano en euskera como castellano. Otros, los más deportistas, en cambio, optaron por participar en el primer campeonato de pelota mano en el frontón municipal, que a la misma hora reunió a los pelotaris de las cuadrillas.
A las seis, las cuadrillas volvieron a reunir a sus componentes en la plaza, para participar en las ya tradicionales pruebas de deporte rural y en los juegos.
Y tras una jornada de diversión tan larga, nada mejor que la gran morcillada de la tarde para recuperar fuerzas. Los amurrioarras degustaron cerca de 3.000 unidades de este embutido, en un acto que, como todos los años, reunió a centernares de vecinos en el entorno de San Antón.
Teatro
Los amantes de las artes escénicas, por su parte, acogieron con regocijo la actuación del grupo de teatroZanguango de Valladolid, que presentó su obra 'El deshaucio' en el parque.
Ya por la noche, centenares de jóvenes de la comarca de Ayala y alrededores llenaron de vida las calles y demostraron que saben mover el esqueleto en la verbena de Joselu Anaiak y en los conciertos de Izate Faltsua y Berritxarrak. Y a la una de la madrugada, control de alcoholemia voluntario en San Antón.