La cooperativa Amboto Altube Bi, formada hace dos años por un grupo de universitarios alaveses, ha activado el plan de 180 viviendas protegidas, diseñadas junto al casco de Miñano Mayor. El proyecto se paralizó a finales de 2004 porque sus parcelas invadían terrenos reservados al Tren de Alta Velocidad (TAV).
Pero tras el retranqueo de los solares de las casas -que acaba de lograr el visto bueno del Ayuntamiento-, la cooperativa va a iniciar de inmediato los trámites para edificarlas, avanzó a EL CORREO un portavoz del colectivo. Esperan que las obras se inicien en el segundo semestre de 2007.
Altube mantendrá la adjudicación de los pisos sin tener que sortearlos al lograr esquivar la normativa de la rifa obligatoria, promulgada el 30 de junio de 2004 por el Gobierno vasco. Lo han conseguido por ser copropietarios de las fincas de la promoción antes de la citada fecha. Se trata de una de las excepciones previstas en la disposición regulada por la consejería de Vivienda.
El representante de este grupo de universitarios confirmó además que cuentan ya con cooperativistas interesados y que realizarán entre ellos el reparto de las casas.
Conservan además el modelo financiero que hace viable la operación, aunque se ha sustituido la promotora inicial, la vitoriana Heckaberry, por la vizcaína Moldis Echarro. Esta empresa es ahora la titular de la mayor parte de los 123.000 metros calificados por el Ayuntamiento y se compromete a edificar la totalidad de las 276 viviendas previstas en el área, incluidas las 180 protegidas, a cambio de la venta a precio libre de las 96 restantes.
El reajuste del polígono para dar paso al TAV ha obligado a repartir los siete bloques de las VPO, de tres plantas más ático, en una hilera paralela a las vías y pegada al pueblo. Así dejan libre una zona verde y otra de servidumbre ferroviaria para separarlas lo más posible de los raíles. La reforma también ha exigido convertir 48 de las 96 casas libres, que iban a ser chalés con jardín, en unifamiliares adosadas.
Los responsables de Amboto Altube Bi afirman que el precio de venta de las VPO no tendrá recargos, y que se ajustará a los 124.000 euros que fijará el Ejecutivo autónomo en septiembre, incluyendo los anejos.