Ayer finalizó el primer tramo de las fiestas patronales de Llodio, que se volverán a retomar el próximo miércoles, día de los ajos. La jornada, que estuvo dedicada al joven de ayer, comenzó con un pasacalles con los txistularis Lan Ekin Joleak y juegos infantiles en el parque de Lamuza
A mediodía, el primer edil laudioarra, Jon Karla Menoyo, cedió su puesto a Teresa Almansa, de 93 años, y a Francisco Pérez, de 77, a quienes entregó un ramo de flores y el bastón de alcalde, respectivamente. La anécdota del día la protagonizó Bernabé Pérez, de 92 años, que renunció al cargo de regidor mayor de Llodio porque ya lo había ostentado en otras ocasiones y había llegado la hora de «dejar paso a otros vecinos».
Teresa Almansa, que es natural de Almería, llegó a Llodio de joven para visitar a su hermana y sobrino. «Pero como a ella le daba pena que me marchara, decidí quedarme», explicó la anciana. La amigas de Almansa, que la acompañaron en el acto de nombramiento como alcaldesa mayor, comentaron que «sube todos los días al centro de jubilados a echar la partidita de cartas».
Por su parte, Francisco Pérez dijo «estar muy sorprendido», porque «no tenía ni idea de que le iban a nombrar primer edil» cuando llegó ayer a la plaza del pueblo, tras la misa. El regidor mayor, que pisó Llodio por primera vez hace más de cuarenta años, tiene buena salud. En sus ratos libres le encanta «viajar e ir de fiesta con los jubilados».
Más tarde, los mayores del pueblo se reunieron en el Instituto Canciller de Ayala para saborear la comida homenaje, que les había preparado el pueblo.
El almuerzo volvió a ser un éxito un año más. Casi cuatrocientas personas disfrutaron de un suculento menú a base de patatas a la riojana, bacalao y tarta San Marcos. Tras la comida, decenas de jubilados laudioarras demostraron estar en forma derrochando energía en el baile amenizado por Algara Taldea.
Concurso
Durante la mañana también se celebró la vigésimo novena edición del Concurso Gastronómico de Llodio, que contó con más de 130 participantes. La mayoría optó por usar fuegos de leña, mientras que algo menos de medio centenar preparó sus platos con fogones de butano. Los cocineros tuvieron que demostrar su habilidades para hacer una buena tortilla de patatas y un guisado de conejo.
En esta ocasión, la asistencia de personas de otras localidades fue anecdótica «porque el concurso coincide en día laborable», según Serafín Pazos, de la asociación gastronómica Rakatapla. El año pasado cerca de cincuenta personas de Vizcaya, Guipúzcoa e incluso Bayona compitieron en el concurso.
Por otro lado, ayer al mediodía se corrió el segundo encierro de los 'sanroques' de este año. Fue rápido, limpio y ningún mozo resulto herido.
La alegría y el humor la pusieron por la tarde las actuaciones del grupo teatral Los Gingers y la revista de variedades con cómicos y cantantes en La Pérgola de Lamuza. La verbena con la banda Palmeras cerró la jornada festiva.