El mercado de la vivienda nueva en Álava vive un mayor dinamismo en el sector de los chalés y adosados que en el de los pisos. La proliferación de miniurbanizaciones de unifamiliares en los pueblos del término de Vitoria confirma esa impresión ofrecida por diversas inmobiliarias. Y es que el suelo para el 80% de las 1.670 casas -repartidas en 47 localidades- que se autorizaron en 2003 ya está en manos de promotores dispuestos a edificarlo.
Toda esta operación se planificó por la Diputación, tras redefinir el plan presentado por el Ayuntamiento de Vitoria, con la intención de que durará al menos cinco años. Pero los terrenos ya están casi a punto de agotarse cuando sólo han trascurrido tres desde que fueron recalificados. Un total de 1.349 casas, distribuidas en 24 núcleos rurales, están ya en desarrollo. De hecho, si aún existen 321 para las que no se han presentado planes en el Consistorio es porque los propietarios de los solares no han claudicado ante las atractivas ofertas de las promotoras para hacerse con los terrenos.
Es el caso de Aranguiz, donde buena parte de los vecinos se resiste a vender el suelo, a pesar de que pueden llegar a cobrar hasta 150 euros por cada metro de finca rústica, sin asumir ningún gasto de urbanización. «Consigues dinero, eso sí, pero creo que es pan para hoy y hambre para mañana», afirma un propietario. Alegan otra razón de peso. Tampoco quieren convertirse en «un pueblo dormitorio».
Pero algunos residentes de Gamarra Mayor con opiniones similares, hasta el punto de que empujaron al concejo a plantear un recurso contra la Diputación, acabaron cediendo. Llegaron a un acuerdo con promotoras a finales de 2005. El plan para 273 viviendas que triplicarán el parque del pueblo fue aprobado de forma inicial en mayo.
Precios
La resistencia vecinal, en cualquier caso, ha sido la excepción. Los propios residentes de Mendiola, Arcaya, Zuazo y otras pequeñas localidades muy próximas al casco urbano de la ciudad fueron quienes activaron sus planes hace ya dos años. Después se han incorporado Mendoza, Monasterioguren, Ullívarri de los Olleros, Otazu y, recientemete, Ariñez.
Todo apunta a que el parón de lo proyectos urbanos de los pueblos del término de Vitoria entre 2000 y 2003, por el veto inicial de la Diputación a un crecimiento que tildó de «desordenado», ha beneficiado a las localidades rurales de los municipios vecinos de la capital. Se apresuraron a crear suelo para más de 350 casas con el fin de captar la demanda que no podía ser atendida por los pueblos vitorianos.
Los compradores, por su parte, responden a esta oferta a pesar de los precios. Ya hay que pagar una media de 360.000 euros -60 millones de pesetas- por un adosado de 150 metros cuadrados y 400 de jardín. El valor del suelo repercute más en los unifamiliares que en los pisos. Y en Vitoria se ha disparado. La superficie media para un chalé con 1.000 metros de jardín en Lasarte cuesta como mínimo 480.000 euros. Hay que irse a los concejos más alejados de la capital para encontrar suelo para un adosado por 100.000 euros.