El efecto embudo que se organiza en la actualidad al entrar en Miranda de Ebro por la N-1 se resolverá a partir del mes de octubre con la liberación del peaje del tramo de la AP-1 que atraviesa este término municipal. Para ello ha sido necesario añadir un tercer carril de ida y otro de vuelta a los 18 kilómetros entre Armiñón, en Álava, y Ameyugo, en Burgos, que hará las veces de una auténtica circunvalación de Miranda.
A partir de otoño, los vitorianos que se dirijan a Castilla y Madrid podrán ir hasta Ameyugo gratuitamente y en este punto seguir en la autopista AP-1 o incorporarse a la N-1 hasta Burgos. La empresa Europistas sigue a buen ritmo los trabajos de construcción de ese tercer carril. Los trabajos del firme van muy avanzados y se están rematando las estructuras.
Ahora son 5.433 vehículos, de ellos 1.756 pesados, los que toman cada día la autopista en Armiñón en dirección a Burgos. Otros 5.641 vehículos -1.667 pesados- salen del peaje en dirección a Vitoria. Se calcula que cuando se libere el peaje, el tráfico se doblará en todo el tramo.
En realidad, la utilización de peaje libre solo será posible para los vehículos que realicen trayectos desde Armiñón y Miranda hasta el peaje de Ameyugo y viceversa.
El coste del proyecto de ampliación a tres carriles superará los 40 millones de euros.
Las obras han obligado a limitar la velocidad a 80 kilómetros por hora, lo que ha motivado las normales molestias durante los desplazamientos veraniegos.
La liberación del peaje en este tramo ha motivado una gran polémica en Burgos, ya que grupos como Tierra Comunera han hecho suya una petición de la empresa Europistas sobre la conveniencia de que la AP-1 cuente con un tercer carril en todo su recorrido por la provincia de Burgos.
Protestas en Burgos
Desde esta formación nacionalista se reclama al Ministerio de Fomento que «prime la construcción de una autovía entre Burgos y Miranda antes que hacer terceros carriles» en la vía de peaje.
En 2003, más de 5.000 mirandeses reclamaron «la liberación del tramo entre Armiñón y Pancorbo mientras se construía la variante». Tierra Comunera considera que el tercer carril no es una solución «sino un camelo, una pérdida de tiempo y un aplazamiento del problema». La solución pasa porque el Ministerio de Fomento «no se ahorre dinero en la N-1».