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Domingo, 20 de agosto de 2006
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GORKA AGINAGALDE, ACTOR
«En Vitoria hacemos el paripé cultural y eso hay que corregirlo»
«El auditorio, que lo hagan sea donde sea; vamos a traer ópera, conciertos y lo que haga falta», clama el conocido actor alavés, que vive uno de sus momentos más dulces
«En Vitoria hacemos el paripé cultural y eso hay que corregirlo»
A TOPE. El actor vitoriano está a punto de sacar un disco y acaba de rodar una comedia con Daryl Hannah. / BLANCA CASTILLO
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Aprovecha sus días de asueto en Galicia, donde disfruta de sus vacaciones en compañía de su chica. Acaba de rodar una película junto a la actriz norteamericana Daryl Hannah, prepara el lanzamiento del primer disco de su banda, Los del gas, y pronto regresará a la escena con el montaje 'Todos nacemos vascos'. Gorka Aginagalde vive un buen momento y 'toca madera' para que todo continúe igual.

-Viaja usted mucho. ¿Qué es lo que más echa de menos de Vitoria cuando está fuera?

-Muchas cosas. Sigo diciendo que vivir en Vitoria es un placer. Echo de menos la calidad de vida, sobre todo. Lógicamente, también a mi mujer, a mi familia y amigos, y ese rollo un poco de pueblo que tiene todavía la ciudad: bajar a por el pan y saludar al panadero, al carnicero, etc.

-¿Ha encontrado alguna ciudad que se le parezca?

-Hace poco estuve en León y me sorprendió porque el ambiente de la calle era un poco parecido al de Vitoria. Gente campechana y con muy buen rollo.

-¿Cómo recuerda sus inicios profesionales en la capital alavesa?

-¿Si parece que fue ayer y han pasado veinte años! Los recuerdo con mucho cariño y he echado de menos esos momentos muchas veces. Ahora miras más las cosas, ya que al principio ibas a cuchillo con todo. Cuando empiezas tienes ganas de comerte el mundo y luego no es que se te pase, pero se atempera un poquito.

-¿Se puede vivir de la interpretación en Vitoria?

-Yo vivo. Lo que pasa es que hay que salir fuera para trabajar, y creo que es bueno, sin perder nuestro feudo. Vitoria, para lo pequeña que es, tiene un montón de arte. Hay actores, músicos, directores

-¿No nos podemos quejar?

-Claro que no. Fíjese: si busca un músico genial para una banda sonora, Bingen Mendizábal. Si quiere un director artístico que ha trabajado en infinidad de películas, Julio Torrecilla. Un gran realizador, Juanma Bajo Ulloa; actores como Karra Elejalde o Unax Ugalde... Hay mucho arte en Vitoria.

-Hace poco se propuso crear una escuela de arte dramático aquí. ¿Qué opinión le merece esta idea?

-Me parece algo estupendo. Todo lo que sea aprender y meterle el gusanillo a la gente... ¿Qué venga sangre nueva!

-¿A qué cine iba de niño?

-Al Teatro Amaya, a la sesión continua. Dos películas seguidas y podías entrar a la hora que fuese porque cuando acababan te las volvían a poner. Eran míticas aquellas sesiones. Y se podía comer pipas, fumar ¿Una bomba!

-¿Ahí nació su vocación?

-No. Siempre he tenido dos pasiones: dibujar y actuar. He intentado ganarme la vida con las dos, pero al final tienes que decidirte por una. Lo tenía claro desde muy pequeño. De hecho mi padre tiene unas grabaciones que espero que no salgan nunca a la luz (risas). Siempre me ha gustado hacer el payaso.

-¿Cuántas obras de teatro habrá visto en el Principal?

-Muchísimas porque soy de los pocos actores a los que les gusta ir al teatro. Hace poco disfruté mucho con 'La tempestad' de Ramón Barea, y recuerdo haber visto a Tricicle con 'Terrific' y pasarlo fenomenal.

-Y fuera de la interpretación, ¿qué le gusta hacer?

-Leer, ver películas, jugar al baloncesto, tomar potes con mis amigos y jugar con mis sobrinas.

-¿Es de los que llora viendo una película?

-Sí, soy de lágrima fácil. Pero en vez de un drama le diré la película que más veces he visto. Cuando estoy bajo de moral me pongo 'El gran Lebowsky', de los hermanos Coen, y me río a carcajadas. Mejor reír que llorar.

-¿Qué le quitaría y pondría a Vitoria?

-Le pondría mar, aunque vendrían muchos más turistas y cambiaría la forma de vida, pero a mí el mar me tira mucho. Y quitarle quitaría muchos soplagaitas, que hay demasiados.

Un poco 'snobs'

-¿Tenemos suficiente oferta cultural en Álava?

-Se necesita todavía más, aunque sé que el tema es complejo porque montas algo y luego la gente no va a verlo. Los vitorianos son un poco 'snobs'. Llega el festival de jazz y todo el mundo coge el abono; y luego el resto del año ni te compras un disco, ni vas al teatro. Nos gusta hacer el paripé y eso deberíamos corregirlo.

-¿Se aprovecha poco lo que hay?

-Sí. Últimamente hay una cosa muy buena, bastantes locales se están animando a organizar monólogos y pequeñas funciones teatrales. Eso está muy bien. También me gustaría que hubiese más conciertos.

-La nueva plaza de toros está pensada para ello.

-A ver si es verdad.

-¿Y el auditorio que lo hagan sea dónde sea?

-Donde sea. Hay gente que disfruta con la música y es una oferta que nos estamos perdiendo. En Donosti tienen el Kursaal; en Bilbao, el Euskalduna; y aquí no hay nada parecido. Vamos a hacer uno y traer óperas, megaconciertos y lo que haga falta.



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