Dar con un piso en alquiler en Vitoria -la tercera ciudad de España con las viviendas libres nuevas más caras detrás de Barcelona y Madrid- viene a ser algo así como una batalla perdida para alrededor de 700 personas. Esta es la demanda global que presenta un mercado incapaz de satisfacer ni siquiera al 3% de los aspirantes. No en vano, según los datos a los que ha tenido acceso EL CORREO, la oferta actual que aglutina la oficina municipal de vivienda, en un mes en el que la actividad inmobiliaria es prácticamente nula, suma poco más de quince casas.
Esta situación no es, sin embargo, algo coyuntural. Durante el resto del año, el servicio gratuito que puso en marcha el Ayuntamiento hace cinco años suele tener en cartera una media de treinta pisos para alquilar, una cantidad también exigua. «Por un lado, hay mucha gente aún temerosa de poner su casa en otras manos y prefiere tenerla cerrada. Y, por otro, sigue muy arraigada nuestra cultura de comprar piso, no de alquilarlo», explica Emma Argómaniz, directora de la oficina.
El anuario estadístico del mercado inmobiliario español correspondiente a 2006 confirma sus palabras. Según recoge este volumen, Vitoria es la ciudad del país con más viviendas en propiedad -92,86%- y la que menos oferta en alquiler, tan sólo, un 7,14%.
En buena medida, este liderazgo en el ránking nacional atiende a la carestía de las rentas. La de los pisos que se alquilan a través del servicio municipal se sitúa en 640 euros, si bien «esta media suele dispararse a 800 e incluso 900 en las agencias», afirma Argómaniz. «Como no hay competencia, los propietarios son los que tienen el monopolio y eso dispara los precios. A eso se añade los altos alquileres que se ponen a las casas que se arriendan a estudiantes, puesto que van a compartir las rentas entre varios. Esto eleva los precios», agrega la especialista.
95 casas en 7 meses
En los primeros siete meses del año -hasta el pasado 1 de agosto-, la oficina municipal ha alquilado 95 viviendas a un total de 179 personas. En su mayoría, jóvenes menores de 35 años que no han tenido suerte en los sorteos y desean independizarse, inmigrantes y estudiantes.
El servicio no sólo hace de intermediario entre arrendatarios y arrendadores. El equipo de abogados que lo integra también brinda, de forma gratuita, asesoramiento fiscal sobre compra-venta de vivienda, créditos hipotecarios, y disipa dudas sobre a quién corresponde, por ejemplo, el pago de la revisión de la caldera o una fuga de agua.
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Oficina municipal de Vivienda
C/ Plaza de España, 8. 945 16 26 77