 CORTA. Los primeros racimos que se vendimian son las variedades blancas. / IGOR AIZPURU |
|
Imprimir Enviar |
|
| ALGUNAS CIFRAS |
Hectáreas de viñedo en Rioja Alavesa: 13.000.
Bodegas: 513
Hectolitros de producción: 8 millones.
Mano de obra: para la vendimia se precisan alrededor de 5.000 personas.
Añadas excelentes: 2005, 2004, 2001,1994,1995, 1982, 1964, 1958, 1955, 1952,1948, 1934 |
|
|
|

|
Lo certifica el Consejo Regulador de la Denominación y lo confirman los viticultores. El estado sanitario del viñedo en la Rioja Alavesa y en el conjunto de la comarca «es bueno» y la maduración lleva una semana de adelanto por lo menos. Ha llovido entre 430 y 500 litros por metro cuadrado sobre los viñedos y ahora hace falta que no haya precipitaciones, que los días sean sanos, con sol, y que por las noches haga un poco de frío. Es el clima perfecto para asegurar que las uvas estén en su apogeo y poder repetir la fabulosa añada de 2005, una de las doce excelentes con la máxima nota desde 1925.
El consejo regulador ha prohibido el riego desde el 15 de agosto. Su presidente, Víctor Pascual, ha calificado de «bueno» el estado sanitario del viñedo y confirmado el adelanto de la vendimia que «puede empezar en Rioja Baja durante la primera decena de septiembre». Los expertos alaveses creen que en algunos puntos de Álava podría empezar la tercera semana del próximo mes.
Aunque aún es pronto para arriesgarse con una fecha categórica. «Septiembre, se dice por aquí, es crucial y pone las cosas en su sitio, marca definitivamente la calidad de la añada, y aún faltan dos semanas para que empiece ese mes. Venía muy adelantada pero se ha ralentizado con los días frescos de agosto», asegura José Luis Berzal, viticultor y bodeguero de Baños de Ebro. «Si las cosas siguen como hasta ahora, podemos estar hablando de una semana de adelanto de la vendimia sobre el 1 de octubre que fue cuando nosotros empezamos el año pasado», añade este cosechero que comercializa su vino como Dominio de Berzal.
'Aclareo' de las viñas
A su juicio la uva está muy sana, «posiblemente más que nunca» y ello se debe en parte al esmero que se ha puesto en el 'aclareo' de los viñedos. Esto es, cortar racimos que rebajan la producción, «pero aumentan la calidad» y son muy interesantes para el precio final, porque ahora se prima y se paga muy bien -en torno al euro el kilo- la uva excelente y deja de ser rentable el fruto de calidad regular.
Esta práctica que se ha generalizado en la denominación con excelentes resultados ya la hacía Fernando Remírez de Ganuza, bodeguero de Samaniego en 1992 y pionero en nuevas prácticas. «Entonces nos llamaban locos, pero todos han entendido que no hay comparación en calidad cuando lo haces». Remírez de Ganuza, que sigue a pie de viña la evolución de la cosecha sostiene que estamos ante «el mejor ciclo vegetativo que he visto nunca. Buena temperatura y humedad ideal. Las uvas no son tan grandes como otros años y habrá menos cantidad. Pero si el tiempo acompaña, en septiembre hablaremos de un año absolutamente excepcional y el pasado, con un ciclo irregular, ya fue uno de esos. Hay que recordar que entonces no llovió durante tres meses y finalmente la cosa se arregló bastante bien», añade Ganuza.
Optimismo matizado
Ese optimismo de algunos bodegueros se ve matizado por Eduardo Pérez de Azpillaga, viticultor de Lanciego y responsable de área de la Unión de Agricultores y ganaderos de Alava, (UAGA). «El viñedo ahora está bien, pero ha sido un año complicado». Azpillaga recuerda que «hemos tenido brotes de mildiu y oidio y el pedrisco, aunque este último apenas ha afectado a la Rioja Alavesa». Las típicas enfermedades del viñedo han sido bien controladas y se notaron especialmente con las tormentas y los calores de finales de junio y principios de julio.