El bajo nivel de agua de los embalses del Zadorra, que se encuentran en situación de prealerta por sequía al descender hasta el 54,3% de su capacidad, ya ha tenido consecuencias. El Departamento de Sanidad del Gobierno vasco declaró ayer «baño no apto», con riesgo para la salud de los bañistas, en las dos playas de Landa, donde también se detectaron condiciones hiegiénico sanitarias deficientes. Esta caída del volumen de agua almacenada ocasiona que las playas estén cubiertas de fango. En Garaio, el baño es libre.
En la actualidad, según Amvisa, quedan unos 97,8 hectómetros cúbicos para afrontar el otoño. Según el protocolo de seguimiento de la sequía de la cuenca del Ebro, por debajo de los 107 hectómetros en agosto se considera «situación de prealerta», mientras que la alerta se encendería a partir de un descenso por debajo de 74,1 hectómetros.
Por consiguiente, la situación aunque preocupante no es de emergencia todavía. Las medidas de actuación previstas en estos casos no pasan de un seguimiento detallado de la situación, la elaboración permanente de previsiones, orientación de cultivos a los agricultores afectados, campañas de concienciación para el ahorro e información clara a los usuarios de la situación.
Al déficit hídrico motivado por una primavera muy seca con un 30% menos de lluvia de la habitual, se le suma ahora un verano con pocas precipitaciones.