El Correo Digital
Lunes, 28 de agosto de 2006
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OPINIÓN
EDITORIAL
Embriones intactos
La confirmación de que los científicos de una empresa estadounidense de biotecnología han logrado extraer células madre de embriones sin dañarlos abre el paso a una técnica que sortea, en principio, el principal argumento moral contra la obtención de aquellas células, ya que hasta ahora sólo era posible mediante la destrucción de un preembrión o blastocisto. Pero hay que calibrar con cautela esa ventaja del descubrimiento alcanzado en los laboratorios de Advanced Cell Technology, cuya pretensión es ofrecer una alternativa a la prohibición de la Administración Bush de financiar con fondos públicos las investigaciones con células embrionarias. Aunque el método utilizado -extraer una de las ocho o diez células del preembrión de una fecundación in vitro- es similar al del diagnóstico preimplantacional para comprobar si el futuro ser tiene alguna tara genética, las primeras reacciones de los sectores políticos y sociales estadounidenses partidarios de la prohibición no ha variado. Estos grupos arguyen que, aunque ya no se elimine lo que ellos consideran un ser humano, la violencia destructiva se ejerce sobre la célula extraída porque en su desarrollo futuro daría lugar a una persona.

Sólo desde la simpleza se puede negar que lo obtenido por el laboratorio estadounidense introduce un elemento balsámico en el debate moral que rodea las investigaciones con células madre, y que puede servir para conciliar posiciones ahora enfrentadas. Pero, tal como se dirimen estas cuestiones, tan beneficioso efecto no se apreciará a corto plazo. Mientras, habrá que valorar otras posibilidades que ofrece la obtención de células madre de un embrión que sigue siendo apto para implantarse en un útero materno. Entre ellas, y también dentro del campo de la discusión ética, que esta técnica, al no destruir el embrión o blastocisto del que extrae una célula, evita la necesidad de producir embriones con el único destino del laboratorio, bien sea multiplicando las fecundaciones in vitro o recurriendo a la llamada clonación terapéutica.



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