La ONG Africanista Manuel Iradier recibió ayer la visita de un invitado especial. Teodoro Soumé, sacerdote y profesor beninés, es el impulsor de la fundación 'Vida Para Todos', y ha parado en Vitoria en su recorrido por el País Vasco para gestionar un nuevo proyecto dedicado a la formación profesional de las mujeres en Benin, apoyado por las instituciones alavesas y el Gobierno vasco.
-¿Cómo beneficiará su proyecto a los problemas de analfabetismo y desempleo en su país?
-Pretendemos habilitar aulas multiusos para dar clases a mujeres de la zona rural con problemas económicos y buscarles salidas profesionales, además de paliar la explotación que sufren muchas de ellas.
-¿Cree que tenemos una visión equívoca acerca de los problemas de África?
-El problema está en el choque cultural. Aquí se juzgan las tradiciones africanas, creando situaciones de alarma. Por ejemplo, Benin no es un país donde tanta gente se arriesga a navegar en pateras hasta costas Europeas, ya que son conscientes del futuro que allí les espera.
-¿Qué opina de la reciente llegada masiva de inmigrantes a las costas españolas?
-A la vez que aplaudo la colaboración de los países europeos por acoger a los inmigrantes, creo que desde aquí la gente tiene tiende a exagerar el problema. Se contextualizan situaciones sin tener conocimiento de nuestra sociedad y cultura. Europa ha estado jugando con África y ahora quiere desentenderse del conflicto. Ése es el verdadero problema.
-Como sacerdote, ¿defiende el uso del preservativo para prevenir el VIH?
-La educación sexual en África es distinta a la de aquí. Nuestra prioridad es que nuestros hijos alcancen la madurez sin vivir situaciones de descontrol, además de prevenir enfermedades y embarazos, por lo que no se prohíbe estrictamente, sino que únicamente se promueve su uso adecuado y responsable.
-¿En qué medida han impactado las nuevas tecnologías en las áreas rurales africanas?
-Aunque Internet es una herramienta muy útil y beneficiosa para la educación, sobre todo en las zonas rurales, la televisión se ha convertido en un grave problema, por las imágenes de violencia y sexo que emite.