El PSE intervino ayer en la polémica sobre un posible acercamiento de presos de ETA, cuestión recuperada para el debate el lunes por Josu Jon Imaz, quien exigió al Gobierno de Zapatero adoptar medidas en esa dirección como gesto para calmar las tensiones internas de Batasuna. El coordinador de la ejecutiva del PSE-EE, Rodolfo Ares, aseguró que, «como ha demostrado el pasado», adoptar este tipo de medidas con el colectivo de reclusos no favorece que el proceso de paz avance. «En el pasado, durante la tregua entre 1998 y 1999, hubo acercamiento de presos y después no contribuyó precisamente a que el camino avanzara», explicó.
Ares replicó de forma directa al presidente del PNV al considerar que «se equivocan» quienes exigen un movimiento de presos para ayudar a la paz. Reiteró que este tipo de medidas «compete» al Gobierno central, un Ejecutivo que, según recordó, «ha dicho que no están previstos por ahora movimientos en política penitenciaria». No obstante, hizo una matización: «ya veremos lo que habrá que hacer en el futuro y si contribuye a avanzar».
El dirigente socialista recordó, durante una entrevista en la radio pública vasca, que el Gabinete Zapatero «ha hecho todo lo que tenía que hacer» en referencia a ETA y recalcó que la cuestión de los presos no tiene «nada que ver» con que Batasuna decida «legalizarse». «No se puede vincular en absoluto con el cambio en la política penitenciaria», precisó.
La necesidad de que la izquierda abertzale entre de nuevo en el marco legal ocupó buena parte de la intervención del representante del PSE. No en vano, es una de las cuestiones que parece haber enquistado las relaciones entre socialistas y Batasuna, a la espera de que el Gobierno revele algún dato en septiembre de los contactos entre sus emisarios y la cúpula de ETA.
Ares instó a la formación dirigida por Arnaldo Otegi a «hacer el proceso que tenga que hacer» para retornar a la legalidad. A su juicio, el partido de Patxi López ha realizado ya «muchos esfuerzos» desde la declaración de alto el fuego permanente por lo que «ahora le corresponde a la izquierda abertzale tomar decisiones».
«Pedagogía» abertzale
El dirigente socialista creyó oportuno que la cúpula de Batasuna comience a hacer «pedagogía» entre sus bases «para convencer a su gente de que ésta es una oportunidad y un camino que tienen que recorrer para hacer política». El PSE, recordó, mantiene una «posición firme» en torno a la conveniencia de no derogar la ley de partidos al entender que «es una ley necesaria». «Todos -señaló- deberíamos ser más exigentes con la izquierda abertzale para que cumpla las reglas que cumplimos todos los demás».
Aun reconociendo que los miembros de Batasuna «son necesarios en el diálogo político», Ares no utilizó las medias tintas al sostener que si la dirección de la izquierda abertzale no aprovecha «la oportunidad» que se ha abierto y no opta por adentrarse en la legalidad «el tiempo buscará otros dirigentes que lo hagan».
Ésta es para los socialistas la única condición que debe cumplirse para que la mesa de partidos eche a andar con la izquierda abertzale como uno de sus integrantes. En este línea, Ares restó credibilidad a quienes aseguran que el PSE busca «excusas» para que ese foro no eche a andar y aseguró que su formación está «dispuesta a sentarse» a la mesa «cuanto antes» una vez que se los grupos resuelvan las «cuestiones de metodología».
Así, rechazó la propuesta de Ezker Batua para configurar una comisión técnica porque, en su opinión, el diálogo bilateral es «mucho más eficaz». Ares anunció que los socialistas continuarán en las «próximas semanas» con sus encuentros con otros partidos vascos, aunque rechazó que vayan a haber una segunda reunión pública con Batasuna hasta que no acepte las «reglas del juego democrático».
El dirigente del PSE tuvo también palabras de reproche para el PP. Primero, al subrayar que «el tiempo ha demostrado» que el Gobierno y los socialistas «no tienen pactos» con ETA o con la izquierda abertzale, aunque exista «un camino trazado en el que, por reflexión política, cada uno sabe lo que tiene que hacer». Después, hizo un llamamiento a los populares para «no autoexcluirse» del diálogo multipartito y «cambiar de actitud». «Si no lo hacen ahora, lo harán en el futuro», pronosticó.
Ares lanzó asimismo una advertencia al lehendakari Ibarretxe, que el viernes emprende el arranque del curso con el primer consejo de Gobierno tras las vacaciones. El coordinador de la ejecutiva socialista afirmó que su partido no apoyará que la ciudadanía vasca participe en el proceso de paz mediante iniciativas como «una consulta sin soporte jurídico» y sin un acuerdo previo entre los partidos.