El Logroñés, después del varapalo del domingo pasado en Luanco, recibe mañana a la Cultural Leonesa, un club que siempre parte para estar en el grupo de aspirantes a la fase de ascenso, pero que lleva dos campañas en las que no acaba de arrancar -decimocuarto y décimo, respectivamente-.
Por exigencias clasificatorias, lleva seis 'play off' en las últimas once campañas, la entidad leonesa suele formar plantillas compensadas y bastante sólidas. Esta temporada no iba a ser una excepción y el bloque -cuenta con catorce caras nuevas- configurado por Antonio Gómez, también es novato en León, dio muestras de su potencial en la primera jornada frente al Universidad de Oviedo, con el que empataron a uno en el Antonio Amilivia.
Un conocedor de la idiosincrasia de este club es su ex jugador Diego Galiano, que ahora viste la camisola blanquirroja del Logroñés. Pese a que apenas va a coincidir con sus ex compañeros, el defensa reconoce que «en la ciudad hay mucha exigencia. Puedes ir ganando, pero como el público considere que no se está rindiendo como se debe, no lo dudan y te silban en cuanto tiene ocasión».
Por lo tanto, su único objetivo pasa por el ascenso, como el mismo zaguero jerezano asume: «No conciben que su equipo no esté arriba peleando por el ascenso. Además, allí la prensa es muy dura y eso presiona bastante a los jugadores cuando las cosas no funcionan».
Plantilla remozada
Sobre la actual plantilla, Galiano destaca a un hombre sobrio y regular como es el portero Aulestia. También apunta los nombres del zurdo Casquero, el trabajador Fernando y el estilista Iván Mateo, que arrastra una lesión de pubis y será duda para el choque del domingo.
En la defensa sobresale la experiencia de uno de sus centrales, Sambruno -Cádiz, Castellón y Leganés-. Actúa como un bloque expeditivo y que no da concesiones a la galería, en el que sus laterales -excepto el mencionado Casquero- apenas tienen recorrido.
El centro del campo se sustenta en dos hombres netamente defensivos, como son Fernando y Alberdi -está sancionado al ver dos amarillas el domingo-. La magia la ponen en los carriles Lalo y Pesco, un hombre ofensivo, así como los jugadores más adelantados: el suplente Cascón, autor del gol ante el Universidad de Oviedo; el brasileño Addison; y la velocidad del joven Oriol. En la recámara se guardan al mediocentro Iván Mateo, que puede ser resolutivo con los lanzamientos lejanos, y que «desde su llegada el invierno pasado, el equipo lo notó».