El PNV lanzó ayer duras acusaciones contra la diputada de Bienestar Social, Ainhoa Domaica, por su actitud ante el brote de sarna vivido en la residencia geriátrica de Arana. La responsable foral abribuyó el contagio entre ocho personas a un mal diagnóstico médico, «en un intento de lavarse las manos, lanzar balones fuera y culpar de nuevo a terceros de responsabilidades propias», criticó ayer el primer grupo de la oposición en las Juntas Generales. Seis residentes y dos trabajadores han estado afectados por la escabiosis, denominación técnica de la enfermedad.
Los procuradores nacionalistas recordaron ayer en un comunicado que facultativos del servicio foral ya habían establecido la «cuarentena» al trasladar a la paciente afectada al geriátrico de Arana. «Al parecer, otro médico del mismo servicio, que no de Osakidetza, levantó la medida», explicaron. En cualquier caso, el PNV considera que entrar en la polémica y la «búsqueda de culpables sólo perjudica, de forma irresponsable, a la propia imagen de los servicios sociales».
La plantilla
La dirección del Instituto Foral de Bienestar Social, del que dependen las residencias, dio cuenta ayer a los representantes de la plantilla de la situación vivida y las medidas adoptadas.
«El problema parece claramente superado y la plantilla está ya tranquila, una vez recibida la información. La posible alarma inicial se ha solventado», aseguró una sindicalista.