El alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, prometió ayer a los agentes de la Policía Municipal poner en marcha «mejoras» que respondan a las reclamaciones laborales de la plantilla. Y avanzó un plazo máximo para arbitrar tales medidas: el 31 de octubre. A cambio, exigió a los sindicatos, y en concreto a ELA, «que abandonen la bronca y se incorporen al diálogo constructivo» para lograr avances significativos en las próximas semanas. La oferta no satisfizo a las centrales, que exigen que los cambios se concreten «ya».
El primer regidor mantuvo ayer en el Palacio Europa el encuentro que había solicitado con la plantilla, compuesta por 317 personas. Un día antes, 70 agentes habían acordado no asistir al llamamiento por entender que Alonso sólo perseguía con la cita «puentear» a los sindicatos. Al final, el edil popular se dirigió a un aforo de 62 municipales, diez de ellos mandos.
El alcalde se mostró satisfecho tras la cita. «Les he dicho que mi compromiso no son sólo palabras. Tengo un compromiso de fondo con la Policía Local, por la que hemos dado la cara y por la que apostamos», enfatizó.
Sigue la asamblea
Sus palabras no convencieron, al menos al portavoz de ELA, Roland Estébanez. «Salgo como entré», dijo. El sindicalista criticó que «ahora nos diga que va a hacer mejoras, pero que las posponga a octubre y que diga que no haya conflicto». Según Estébanez, «si la guerra está sobre la mesa es porque hay problemas. Si (Alonso) quiere de verdad negociar, mañana mismo nos sentamos».
José Antonio Rivera, de Afavi, juzgó por su parte que «las intenciones del alcalde están bien, pero queremos resultados ya». Recordó que los agentes locales piden un cambio de categoría laboral, un nuevo calendario, asesoría jurídica externa, un vestuario mejor y más medios.
De momento, tanto ELA como Afavi mantienen la convocatoria de una asamblea con los agentes que tendrá lugar mañana a partir de las cinco de la tarde en las instalaciones de la Policía Local en Aguirrelanda. Después de trasladar lo dicho ayer por el alcalde, se debatirá la puesta en marcha o no de un calendario de movilizaciones que incluye «manifestaciones» y la irrupción en actos públicos en los que aparezca Alonso.