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Viernes, 8 de septiembre de 2006
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ÁLAVA
Talegón admite que debía 18.000 euros a su suegra y otros 20.330 a dos bancos
La juez considera «mendaz e inverosímil» la versión que dio sobre sus movimientos el día del crimen
Talegón admite que debía 18.000 euros a su suegra y otros 20.330 a dos bancos
Ramón Talegón, el pasado lunes, ante su asador. / Igor Aizpuru
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Ramón Talegón, en prisión preventiva desde el pasado 11 de agosto por su supuesta implicación en el asesinato de su suegra, cometido cinco días antes, admitió ante la juez instructora del caso que tenía «problemas económicos». Adeudaba 18.000 euros a la víctima, Pilar Achaerandio, y otros 20.330 a dos entidades bancarias. Circunstancias que, según indicó, desconocía su esposa, según ha podido saber este periódico.

Fuentes próximas a la investigación agregaron que el conocido hostelero -que insiste en su inocencia- debía, además, pequeñas cantidades a otras personas y que era avalista de un préstamo de 36.000 euros que había solicitado el comprador de una vivienda propiedad de su padre. El propio empresario aseguró a la magistrada que su «falta de liquidez» obedecía a «la mala venta» de ese piso, una operación que él mismo había gestionado.

A esta situación se une el hecho de que el popular asador que regentaba en la calle Barrancal no era en los últimos tiempos un negocio boyante, por lo que pensaba venderlo o traspasarlo. Este diario ha podido saber que, hace varios meses, Iberdrola llegó a cortar el suministró eléctrico al establecimiento por falta de pago.

En el auto de ingreso en prisión de Talegón, la juez instructora sostiene que la «acuciante necesidad de dinero» pudo haber llevado al hostelero a dar muerte a su suegra para llevarse la cantidad en metálico que guardaba en la caja fuerte de su domicilio, cuyo importe se desconoce. Tan sólo se sabe que contenía al menos los 6.200 euros que la esposa del sospechoso había entregado a su madre para que se los guardase.

Cualquiera que fuera la persona que se apoderó del dinero el día del crimen, lo cierto es que tuvo buen cuidado de que sus huellas no quedaran impresas ni en la caja fuerte, que apareció con la llave puesta, ni en el cuadro que la ocultaba, que estaba colocado en su sitio cuando se descubrió el cadáver de Pilar. Los investigadores están convencidos de que el asesino actuó con guantes de látex.

Tras detener a Talegón el 8 de agosto, en plenas fiestas de La Blanca, la Ertzaintza halló en su asador 1.950 euros en billetes de 50. Estaban en un recipiente de aluminio, oculto en el txoko del local, y algunos se encontraban ensangrentados. La prueba de ADN reveló luego que esa sangre pertenecía a la víctima, que recibió varios golpes en la cabeza con un objeto contundente y con simetrías.

Dos indumentarias

Aunque el hostelero aseguró inicialmente a la Policía vasca que el día de autos no se acercó al domicilio de la víctima -sito en la calle La Paz-, luego explicó al juez que halló el dinero «dentro de un trapo blanco» en un descansillo de la escalera del edificio y que la sangre «no le llamó la atención».

En la misma declaración judicial, Talegón admitió que permaneció 45 minutos en la escalera, esperando a su suegra, que no respondía a sus reiterados timbrazos. Agregó que no entró en la vivienda ni comunicó a nadie la extraña ausencia de Pilar Achaeran- dio y el hallazgo del dinero.

La magistrada considera esta versión «mendaz e inverosímil». Así consta en el auto que dictó el 11 de agosto, conocido ahora.

Una cámara de seguridad grabó a Talegón a lo largo de la mañana del 6 de agosto con dos indumentarias distintas. A primera hora de la mañana, cuando acudía al asador, vestía una camisa de color naranja que no ha sido localizada. Horas después, cuando se dirigía a comer, una blanca.



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