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Domingo, 10 de septiembre de 2006
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TXARLI PRIETO CANDIDATO SOCIALISTA A DIPUTADO GENERAL
«El ciclo político de acercamiento especial PP-PSE se ha acabado»
«La buena relación con el PNV interesa al país, pero si mira al futuro», afirma «Vivimos un nuevo escenario»
«El ciclo político de acercamiento especial PP-PSE se ha acabado»
PRIETO, en su despacho de la sede alavesa del PSE. / IOSU ONANDIA
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El PSE ha confirmado esta semana que el secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto, será su candidato a diputado general en los comicios municipales y forales de 2007, aunque la propuesta aún deberá ser ratificada por los órganos internos del partido. Es el segundo aspirante oficial a sustituir al conservador Ramón Rabanera, después de que el PP desvelara antes del verano que su candidato será el joven diputado foral Javier de Andrés. El PNV aún no ha decidido su cabeza de cartel tras la renuncia sorpresa de Álvaro Iturritxa. En esta entrevista Prieto asegura que el ciclo de acercamiento especial PP-PSE se ha acabado y deja entreabiertas las puertas a eventuales acuerdos con el PNV, «pero sólo si mira al futuro». En cualquier caso su prioridad es liderar los futuros pactos de gobierno que serán, dice, «inevitables».

-¿Las elecciones locales y forales de 2007 abrirán un nuevo escenario político en Euskadi?

-Sí. Aunque más que abrir, permitirán seguir en el escenario novedoso que se estrenó en 2004. Vivimos una nueva dinámica en España, con una mejor disposición al diálogo con las autonomías, marcada también por la política para la erradicación definitiva del terrorismo y el fin de ETA.

-¿Se ha acabado ya el ciclo PP-PSE visible estos últimos años en Álava, aunque con altibajos?

-Por supuesto, al menos en la forma en que se ha interpretado en esos años. Sigue habiendo cosas que podemos compartir con todos los partidos, también con el PP si así lo desea. Los socialistas no planteamos una ruptura total con nadie. Ahora bien, ese entendimiento especial entre el PSE y el PP que se fraguó en una época en que lo más importante era la lucha por la vida y contra el terrorismo de ETA, y también contra un soberanismo radicalizado, no es el actual escenario. Ya no es necesario un pacto político que no esté sustentado por cercanías ideológicas o programáticas.

-¿Descarta posibles acuerdos parciales con el PP en Álava?

-No los descartamos ni con el PP, que es un partido importante, ni con cualquier otro.

-¿Incluidos acuerdos para la gobernabilidad de Álava o de Euskadi?

-La gobernabilidad pasa por las elecciones y sus resultados. Habrá que ver qué condiciones se dan. Nuestras prioridades pasan por un gobierno que tenga más proximidad a nuestra ideología y programa. Queremos ser nosotros quienes lideremos la formación del gobierno, aunque sabemos que ten- dremos que contar con alguien más, porque nadie va a tener mayoría. Buscaremos proximidades pero con fuerzas que busquen el encuentro, no la autoexclusión, que parece la apuesta del PP.

-¿Qué balance hace de la gestión de Rabanera?

-Ha sido un período en el que ha influido la política del PP en España, una actitud imposible, de no relacionarse con nadie y de generar problemas en todos los temas. Eso se ha dejado notar en Álava, en donde no ha podido encontrar apenas acuerdos. Se ha mostrado incapaz de evitar los problemas en casi todo lo que ha tocado. No ha sido una legislatura fructífera.

-Ustedes le facilitaron el acceso al cargo de diputado general, le permitieron salvar una moción de censura y han pactado con él presupuestos. Sin embargo, la dureza de su oposición cotidiana, ¿no ha llegado a bloquear o a ralentizar el desarrollo alavés?

-No. Primero porque hemos pactado presupuestos y muchas inversiones. Y porque hemos obligado a hacer políticas sociales y de financiación de los ayuntamientos y entidades locales. Nosotros hemos puesto en marcha la gran mayoría de las cosas que se han hecho, y Álava no se ha parado. Otra cosa es que se podían haber hecho más cosas y, sobre todo, generar un mejor ánimo.

«Mala gestión»

-¿No han quedado muchas cosas en el tintero, sobre todo en Vitoria?

-En la capital donde más, es cierto. Pero es también lógico, porque supone el 80% del territorio. Quizá en Vitoria se ha notado un mayor descalabro por la política del PP de no querer colaborar ni relacionarse. Necesitamos dar una mayor dimensión cultural a la ciudad y está pendiente el Auditorio o Palacio de las Artes Escénicas. También ha habido problemas en el seguimiento de la inversión pública. Lo hemos visto con la plaza de toros o las cooperativas de viviendas. Todo ello ha generado una sensación de que Vitoria pudiera estar paralizada, pero ha sido por esa mala gestión del PP.

-Volvamos al escenario que se avecina y que muchos creen estará marcado por el acercamiento PNV-PSE como eje. ¿Ve así el futuro?

-No exactamente. La pretensión de los socialistas es ganar las elecciones en Álava. A partir de ahí, sabiendo que nadie va a tener la mayoría, y tampoco nosotros, habrá que buscar acuerdos. Ahí estará nuestro terreno de juego. Creo que una buena relación con el PNV es importante para el país, pero nuestro reto es liderar la política vasca desde el PSE.

Fórmulas pendientes

-¿Cuál es su preferencia?

-No vamos a adelantar las cosas. Quiero que el PSE gane las elecciones y que tengamos mayorías y márgenes cómodos para poder articular soluciones que estén en línea de lo que queremos.

-¿Prevé un desfondamiento electoral del PP?

-No de forma apocalíptica. Sí creo que ha cubierto un ciclo. Y ha terminado mal, con problemas con todos. No está colocado en la mejor posición en la parrilla de salida.

-PNV y EA tienen problemas para configurar listas conjuntas. ¿Les allana el camino?

-Esa coalición no ha dejado de ser un fraude. Iban juntos a las elecciones, luego inmediatamente se separaban en grupos diferentes y, además, mantenían posturas enfrentadas muchas veces.

-Que el PNV no tenga aún un candidato, ¿les beneficia?

-Tampoco lo sé. Lo que a nosotros nos beneficia es ser un partido serio, que en vísperas de las elecciones está ya trabajando firme. Lo que no ocurre con otros. En algún caso, porque están enredados en discutir si van en coaliciones o no. Y eso no les pasa sólo al PNV y a EA, sino también a EB y Aralar. Y a otros porque aún están buscando el candidato. No me preocupa quien sea el interlocutor del PNV sino exclusivamente cuál sea la política que va a defender. Si va a ser de futuro e integración, o de pasado y de exclusión.

-¿Los partidos más votados deben gobernar tanto el Ayuntamiento de Vitoria como la Diputación?

-Los pactos obedecerán a los resultados. Nuestro objetivo es ganar y liderar Álava. Ya veremos luego las fórmulas con los demás partidos dispuestos a entenderse. No tiene ningún sentido empezar a especular ahora.

-Si nadie tiene mayoría y hay que repartirse las instituciones, ¿qué prefieren los socialistas, la Diputación de Álava o el Ayuntamiento de Vitoria?

-Ayuntamiento y Diputación.

-La apuesta que se perfila en su partido apunta al PNV. Ahí están los últimos piropos a Imaz.

-Nosotros no apostamos por el PNV. Lo hacemos por el PSE, para ser la primera fuerza. Luego, eso sí, preconizamos una política de entendimiento, de defensa de los valores democráticos, constitucionales y estatutarios, que impulse este país y su desarrollo, la inversión y las políticas sociales. Si el PNV está en esa línea, será un interlocutor preferente. Veo que ahora la relación con él es más cercana, más normalizada. Desde luego más fácil que con el PP. Pero insisto en que nosotros no tenemos preferencias por siglas sino por políticas.

-¿Ayuda a esa mejor sintonía la actitud de ambas fuerzas ante el proceso de pacificación?

-El proceso de paz es fundamental para los vascos. Llevamos treinta años ansiando que desaparezca de una vez el terrorismo y poder vivir en libertad, sin amenazas. Por eso apreciamos muchísimo el papel de responsabilidad y complicidad democrática que está teniendo el PNV con el Gobierno Zapatero. Espero que siga en esa línea y no pretenda mezclar lo que es una aspiración legítima del pueblo vasco con planteamientos reivindicativos de los nacionalistas.



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