Dos esculturas de aviones del artista vitoriano Koko Rico realzarán dentro de unos meses el nuevo barrio de Salburua. Ambas piezas, que tendrán un marcado carácter lúdico e infantil, se ubicarán en la zona peatonal de 1,5 kilómetros que discurre por el trazado del viejo aeródromo. Una hilera de focos azules encastrada en el suelo, muy visible por las noches, ayuda ya recordar el pasado de esta zona como pista de aterrizaje.
Una de las dos esculturas recordará una avioneta Aisa 11-B, típica de la posguerra española, mientras que la otra buscará el contraste a través de la reproducción de un sencillo avión de papel.
La iniciativa parte de la sociedad pública Ensanche XXI, encargada del desarrollo urbanístico de los nuevos barrios de Vitoria, que ya se había comprometido con la idea de salvaguardar el recuerdo y la memoria de la antigua instalación aérea de la ciudad.
«La ideal inicial era instalar en la zona una réplica minuciosa de un Aisa 11-B, pero al final se ha optado por una cosa más divertida y creo que más práctica», explicaba ayer Koko Rico. «Permitirá jugar a los chavales e implicará por además problemas de mantenimiento», detalló el artista.
Acero y aluminio
Una retícula de acero inoxidable facilitará que la pieza no se oxide con rapidez y que no sea fácil objeto de pintadas. Además, su estructura permitirá a los pequeños entrar por sus huecos y desarrollar juegos infantiles.
La escultura, que estará terminada e instalada para finales de año, tendrá siete metros de largo, dos de alto y casi diez de envergadura, contando las alas. Similares proporciones tendrá el avión-pajarita, que estará realizado con placas de aluminio.
Koko Rico es autor de otras dos esculturas lúdicas emplazadas en Vitoria, el rinoceronte y el cocodrilo ubicados en el parque contiguo a la catedral nueva. Suyo es también el busto del músico de jazz Wynton Marsalis instalado hace apenas dos meses en La Florida, entre otras obras.