El pasado 18 de septiembre traíamos a esta sección la lista de diez alaveses deportados a campos de concentración de la Alemania nazi. Lo hacíamos por el deber de recordar la historia y salvarla del olvido, de modo que aquellas barbaridades no se repitan.
Del eco que ha tenido el artículo queremos mencionar aquí una llamada que nos ha conmovido especialmente. Como el lector sabe, en aquel texto decíamos que Ambrosio San Vicente, de Vitoria, fue deportado a Buchenwald y que no había datos de su muerte. Pues bien, su hija, Elena San Vicente, que reside en San Sebastián, nos ha aportado una información que resumimos para todos.
Ambrosio San Vicente nació en Vitoria en 1902, hijo de Hilarión San Vicente, propietario de una importante empresa de construcción, con unos amplios locales en el número 14 de la calle Manuel Iradier. Para hacerse idea de esta importancia bastará con decir que tuvo hasta cien obreros y que entre las obras que levantaron están el palacio de Augusti (1912), el palacio de Ajuria Enea (1918), algunos chalés del mismo paseo de Fray Francisco y varias casas de la contigua calle Elvira Zulueta.
Ambrosio, nacionalista vasco, sucedió a su padre al frente de la empresa. Al estallar la guerra civil, primero los falangistas y después los requetés fueron a buscarle, pero pudo esconderse. La empresa fue incautada, lo mismo que la casa con todos los muebles y otros bienes, entre ellos una rica biblioteca vasca.
Red Comète
Huido con la familia a Bilbao y después al País Vasco de Francia, Ambrosio, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, colaboró con los aliados, y en particular en la famosa Red Comète que se ocupaba de pasar a España, con identidades falsas, a aviadores que caían sobre los países ocupados por el ejército alemán, así como otras personas que corrían peligro.
Estas actividades clandestinas son las que ocasionaron su detención por las autoridades nazis, el 17 de junio de 1943. Entre los campos de concentración que Ambrosio San Vicente conoció están los de Buchenwald y Flossenburg. En el momento de su liberación, en otro campo que los nazis tenían en Checoslovaquia, San Vicente estaba en unas condiciones pésimas de salud. Parece increíble que sobreviviera a tantas penalidades. Murió en San Juan de Luz en 1971 y allí está enterrado.
Reloj de sol de Gopegi
Como el lector recordará, de la mano del experto J. Ignacio Domínguez Amescua, la semana pasada hablábamos de los relojes de sol de Zigoitia. Pero la ilustración que apareció no era la que correspondía. Corregimos ahora ese error, trayendo el reloj de sol de Gopegi, con su leyenda: 'Las horas se olvidan con los amigos'. Al tiempo que pedimos disculpas, aprovecharemos para sugerir al Ayuntamiento de Zigoitia la reparación de este reloj, empezando por ponerle el estilo (o palo) que le falta. Ahora bien, por favor no olviden que eso ha de ser una parte de la reparación.
Por otra parte, esta semana continúa el ciclo de actos en conmemoración del cincuenta aniversario de la muerte de Pío Baroja (1872-1956), de acuerdo con el programa organizado por la Diputación de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria y la Sociedad Landázuri.
Tras la brillante conferencia del escritor Fernando Marías, el pasado miércoles 27, esta semana hay dos actos igualmente de sumo interés. El miércoles 4 pronunciará una conferencia el escritor Angel Martínez Salazar, con el título 'Geografía barojiana'. Y al día siguiente, jueves 5, habrá una representación teatral, a cargo del grupo de teatro Ana Irala de la Universidad de Navarra. Pondrán en escena la obra 'Mi amigo Zalacaín el aventurero'.
Para la organización de esta segunda actividad se ha contado con la asociación Raíces de Europa. Recordemos que todos estos con a las 18.30 de la tarde en el centro cultural Montehermoso, calle Fray Zacarías Martínez, 2, de Vitoria.