La Universidad del País Vasco, hizo ayer un nuevo llamamiento a la empresa Siresa Euskadi, la adjudicataria de la construcción y gestión de la segunda residencia del campus alavés, para que inicie ya las obras del recinto, que llevan un año de retraso. Los trabajos de edificación deberían haber comenzado en otoño de 2005, pero a pocos meses de que caduque la licencia de obra, las máquinas ni han aparecido por el solar situado junto a la Escuela de Empresariales.
Hace dos semanas, el vicerrector del campus vitoriano, Joan Sallés, anunció a EL CORREO su intención de denunciar «el contrato por incumplimiento si la firma no empieza en el plazo de dos meses». Sin embargo, y antes de iniciar acciones legales, la UPV pretende reunirse con la empresa y abordar esta situación para intentar llegar a un acuerdo. «Queremos que el encuentro con ellos se produzca este mes, y según cómo se desarrolle, valoraremos qué actuaciones tomar», confirmaron portavoces del campus alavés.
Para paliar esta situación, el vicerrector firmó ayer un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento que permitirá a los universitarios del campus alavés utilizar -previo pago- la residencia de estudiantes levantada sobre el centro cívico de El Pilar, de titularidad municipal.
320,62 euros al mes
El recinto, abierto el 22 de septiembre, tiene ya más de la mitad de los 84 apartamentos ocupados, situados en las cuatro últimas plantas del edificio. Las viviendas están equipadas con mobiliario y electrodomésticos, aunque el menaje corre a cargo de los inquilinos.
Los residentes pueden disfrutar de un pequeño gimnasio, y tienen derecho a usar la cocina común, la lavandería, una sala de estudio y otra de televisión. Los apartamentos cuestan 320,62 euros al mes, gastos de agua, luz y teléfono aparte.
«Al estar la residencia sobre el el centro cívico, sus ocupantes podrán usar también sus instalaciones», valoró el vicerrector. La UPV es la encargada de recoger y remitir a la responsable de la gestión del complejo, la Fundación de Derechos Civiles, las solicitudes de los interesados, y que no han conseguido plaza en alguna de las otras cinco residencias de la ciudad.
El alcalde apuntó la posibilidad de que el centro de El Pilar pueda abrir las plazas también a otros es-tudiantes, por ejemplo, de FP.